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sábado, 21 de febrero de 2015

VERÁN BRILLAR EL SOL EN SUS HORIZONTES Y NUNCA MÁS SE LES ECLIPSARÁ

19 DE FEBRERO DE 2015



¡Alegraos, hijos en el Señor! ¡Alegraos! Alegraos, porque cada vez más está cerca vuestra liberación  y todos aquellos que en las duras y en las maduras se mantuvieron firmes en la fe, y en la creencia de que Yo Soy un Dios de amor, verán brillar el sol en sus horizontes y nunca más se les eclipsará. Yo, Jesús, os hablo.

Hijos de Dios, que camináis heridos en cuerpo y en alma, llega pronto vuestra liberación, porque Yo que Soy un Dios de amor, también lo Soy de justicia, y el que se mantuvo fiel a Mí y a Mis enseñanzas, se le cumplirán la promesas de Mi Corazón. Aguantad un poco más, el tiempo en la Tierra es muy corto y se desvanece en seguida, pero el tiempo en el Cielo es eterno y nunca tiene fin. Por tanto, hijos, seguid caminando en Mi doctrina, que vuestra recompensa asombra a los Ángeles del Cielo, porque aquí en la Tierra pudisteis demostrarme el amor verdadero en las muchas batallas que tuvisteis que librar. Esto va también por esos sacerdotes que sufren “martirios incruentos” y por esos obispos que luchan contra corriente por serme fieles. Yo, lo veo todo, ¡todo! Y como sois Mi consuelo en la Tierra, Yo seré el vuestro en el Cielo. Yo, Jesús, os hablo.

Resistid lo poco que os queda. Acogeos a Mi Santa Madre,  a vuestros santos patronos y Ángeles custodios. No dejéis la Eucarística y resistid hasta el final, que vuestra recompensa será excepcional y maravillosa. Yo mismo seré vuestra recompensa. Yo mismo os recibiré en el Paraíso con los brazos abiertos. Por eso, no sucumbáis al desaliento, ni a la desesperanza, avanzad hacia adelante en Mí, la dirección para ir al Cielo es Mi ley y Mi amor. Yo, Jesús, os hablo.

Y cuando sintáis que desfallecéis porque es duro vuestro peregrinar, rogadme que os aumente la fe y las fuerzas, que Yo, presto estoy para escuchar vuestras plegarias y despacharlas favorablemente. Yo, Jesús, os hablo.


Ayudaos mutuamente unos a otros, porque no todos estáis en las mismas disposiciones, unos las tienen más firmes y otros menos, pero todos, si llegáis hasta el final, tendréis una recompensa grande, porque el más pequeño en la Tierra es grande en el Reino de los Cielos. Yo, Jesús, os hablo y os instruyo. Paz a todo aquel que leyendo este mensaje lo cree y lo pone en práctica.

Los jihadistas están en las puertas de Roma ¿Será lo que profetizó el tercer secreto de Fátima?

Parecía una fantasía, pero los jihadistas ya controlan Libia en frente de Italia.
Las cosas parecen acelerarse. Lo que antes sonaba delirante, que el Estado Islámico atacara el Vaticano, ahora toma visos de posibilidad con la conquista que está haciendo de Libia, el lugar del norte de África más cercano a Europa; basta cruzar el Mediterránea, como lo hacen los inmigrantes que llegan a Lampedusa y ya están en Italia.

Ya no estamos hablando de hipótesis de fantasía. Hay un enemigo mortal que está a las puertas del Vaticano. Está movido por la promesa de Alá de aniquilar a sus rivales para lograr el triunfo mundial del Islam, sus fuerzas regulares está en frente cruzando el mar Mediterráneo y sus fuerzas irregulares están subvirtiendo el orden dentro de Europa y ahora con capacidad de una escalada de atentados como en París y Copenhague.

Los musulmanes están volviendo después de siglos a invadir Europa, y esto puede resignificar el tercer secreto que la Virgen de Fátima entregó a los pastorcitos en 1917: el Papa es asesinado por un grupo de soldados en medio de una ciudad devastada.

La Masacre: Otro obispo conservador “dimitido”… esta vez en Francia


La Masacre: Otro obispo conservador “dimitido”… esta vez en Francia
RORATE CÆLI 20 febrero, 2015 Deje un comentario

Es imparable, por enésima vez en este Pontificado, un obispo relacionado con una comunidad conservadora, que se considera conservador, que tiene posturas conservadoras, que es “atacado” por sus sacerdotes y/o colegas liberales… es relevado O (como en este caso) presenta su dimisión (o “es dimitido”).

Esta vez ha ocurrido en Francia, donde el Obispo de Quimper (miembro de la Comunidad de San Martín, conservadora, ordenado en Genoa en 1987), Jean-Marie le Vert, dimitió (o “fue dimitido”) y el Papa aceptó su dimisión (o “dimisión”). Fue nombrado obispo de Quimper por Benedicto XVI en 2007, y ha sido fuertemente atacado por sus sacerdotes liberales desde entonces, e incluso se tomó un descanso en 2014 (por razones personales – provocado por la situación tremendamente estresante, quizás… – o por órdenes superiores, ¿quién sabe?).

La Communauté Saint-Martin, muy conservadora, cuya fundación por Monseñor Jean-François Guérin (oblato de Fontgombault) fue inspirada y promovida por el Cardenal Siri, es la que más sacerdotes nuevos aporta a la Iglesia en Francia, con varias ordenaciones todos los años (más que ninguna comunidad Tradicionalista).

***
(Hace días, se ha nombrado un coadjutor, considerado moderadamente conservador, para “ayudar” al obispo más cercano a la tradición, Mario Oliveri, de Albenga-Imperia, que todavía tiene 70 años… Puede encontrar más información sobre este caso en el post anterior de Rorate.)

¿Va a llegar pronto la masacre de obispos conservadores a una diócesis cercana a usted (e incluso a un Cardenal…)?

[Traducido por Blanca Lozano. Artículo original]

viernes, 20 de febrero de 2015

Un Desafío dado por Jesús a las almas.
Estamos entrando en Cuaresma, por eso es bueno renovar el desafío que Jesús dio a Sor Benigna Consolata para que trasmitiera a las almas en este período que se abre.

“Si este desafío”, dice Jesús, “se practica con amor y con verdadero deseo de agradarme y de consolarme, haré a las almas conseguir un no pequeño progreso en la intimidad con mi Sagrado Corazón”.

“Deseo que, durante la Cuaresma, me hagan especialmente compañía en mi Pasión, meditando con más frecuencia sobre mis sufrimientos, el precio de la redención del hombre, y, sobre todo, imitando a la Verónica, enjugando mi Rostro por amor”.

“El alma será el lienzo en el cual yo imprimiré, a medida de su aplicación a mis divinos rasgos”. (...) 

jueves, 19 de febrero de 2015

Ene 22_15 La purificación la tenéis a las puertas.



Rosario vespertino

Temas:

*Confiad en que si estáis Conmigo, suceda lo que os suceda, será para bien, porque lo que suceda en vuestra vida en estos momentos, os acrisolará.
*Os doy múltiples oportunidades para vuestra salvación eterna, no las desperdiciéis, os he dicho, el Tiempo se terminó, las grandes pruebas empiezan ya, nadie podrá escaparse a Mi Justicia, recapacitad en todo lo que os he dicho.
*Meditad profundamente, ¿Me merezco todo esto? Yo, que os he dado puro Amor, fuisteis Creados en el Amor, habéis sido consentidos toda vuestra vida en el Amor, ¿Me merezco vuestra actuación? ¿Acaso no os merecéis un segundo Diluvio?
*El libre albedrío que os di, os lleva a un Bien eterno o a un mal eterno, la decisión es vuestra, ¿qué escogéis? Es vuestra decisión y la respeto.
*Buscad Mi Sabiduría, porque es un gran Tesoro que puede tener el alma, teniendo Mi Sabiduría, nunca caeréis en el mal, Mi Sabiduría siempre os protegerá y, con ella, también protegeréis a los vuestros.

Mensaje de Dios Padre a J. V.

Primer Misterio. Habla Dios Padre.
Sobre: Confiad en que si estáis Conmigo, suceda lo que os suceda, será para bien, porque lo que suceda en vuestra vida en estos momentos, os acrisolará.
Bajo inspiración Divina, Javier ora: (Lenguas…) “Ven, Señor Espíritu Santo, ven y purifica las almas, purifica a todo lo Creado, purifica a todo aquello que ha caído por el pecado. Purifica las Naciones, purifica la Tierra entera, purifica todo lo visible e invisible, purifica el Universo entero. Ven, Señor Espíritu Santo, que por los Méritos de Nuestro Señor Jesucristo, todo vuelva al Principio, al Amor del Principio, a la Paz del Principio, a la Perfección del Principio, a la Vida del Principio. Ven, Señor Espíritu Santo, son tus tiempos, junto con tu Esposa, la Siempre Virgen María. Ven, Señor Espíritu Santo y tráenos la Sabiduría que todos necesitamos para entender estos momentos de la historia, someternos a Tu Voluntad y dejarnos llevar por ella, para que te ayudemos a cambiar todo, lo que nuestra maldad, nuestro pecado, a afectado y alterado lo que Tu Creaste, por Amor y en Perfección para todos nosotros. Ven, Señor Espíritu Santo y trae la Vida, la Verdadera Vida que nos trajo Nuestro Señor Jesucristo, Vida que hemos perdido por nuestra tontería, por nuestra maldad y por querer hacer nuestra voluntad”.

 Ciertamente, Mis pequeños, vendrá el Espíritu Santo, afectará todo, devolverá todo aquello que cayó por el Pecado. La maldad no ha sido erradicada de vuestros corazones, vosotros no habéis hecho gran cosa para eliminar la maldad de satanás, que vive con vosotros, y a la que vosotros le habéis sacado provecho para vuestra vida.

Mis pequeños, ciertamente, se esperan bellezas inimaginables para todos vosotros, pero tenéis que pedirlas, en humildad, en sencillez y con Fe. Yo no puedo obligar a los corazones a aceptar lo Mío, aunque sé que les conviene. Tenéis el libre albedrío, Yo no impongo, Yo os doy lo que Sé que es bueno para vosotros, pero vosotros tenéis que poner de vuestra parte, para que os podáis ganar lo que Yo os prometo. No os imagináis, Mis pequeños, lo que son Mis Bienes, Mis Regalos Espirituales y aún materiales.

No entendéis todavía la magnificencia de una Virtud, de un Don, ya estáis muy acostumbrados a tener lo que tenéis y que no agradecéis, y no queréis agradecer tampoco aquellos momentos en los que os quito todo aquello que sé que os puede dañar y os puede evitar llegar hacia la santidad.

Mucho Amor sigo derramando, pero vosotros cerráis vuestros corazones. ¡Cuántas Bendiciones Mías se desperdician!, cuántos momentos gratos podríais tener, pero preferís los momentos difíciles, sucios, malos, a los que os invita satanás, para que lo sigáis y, vosotros, ¿por qué no Me pedís el Espíritu de Discernimiento?, creéis que todo lo que llega a vuestra vida, es bueno, ¡cuánto os falta por crecer, Mis pequeños! ¡Cuánto!

Debéis poner más de vuestra parte, Mis pequeños, debéis buscar la Verdad Absoluta, que Soy Yo.

Os amo, Mis pequeños, y entended que quiero lo mejor para vosotros, pero vosotros…, (hay un dejo de tristeza de nuestro Dios).

Recibid Mis Bendiciones, Mis pequeños y que éstas os ayuden a caminar por caminos rectos, que os lleven a Mi Sacratísimo Corazón. Pedid por todos aquellos hermanos vuestros que han cerrado su corazón. Mi Amor hará el cambio, esperadlo, Mis pequeños, por eso sentís que cosas buenas se vienen, dentro de toda la purificación que tendréis con cosas terribles también, pero confiad, confiad en Mí, vuestro Dios. Confiad en que si estáis Conmigo, suceda lo que os suceda, será para bien, porque lo que suceda en vuestra vida en estos momentos, os acrisolará.

Gracias, Mis pequeños, recibid Mis Bendiciones y dejad que Mi Amor penetre hasta lo más profundo de vuestro ser, este Amor Mío que tendréis dentro de vosotros, empezará a modificar vuestra vida, os empezará a hacer crecer espiritualmente y llegará el momento del gran cambio, y Me lo agradeceréis.
Gracias, Mis pequeños.

Segundo Misterio. Habla Dios Padre.
Sobre: Os doy múltiples oportunidades para vuestra salvación eterna, no las desperdiciéis, os he dicho, el Tiempo se terminó, las grandes pruebas empiezan ya, nadie podrá escaparse a Mi Justicia, recapacitad en todo lo que os he dicho.
Hijitos Míos, os iba a decir, “os pido”, pero por vuestro bien, os tengo qué decir, os exijo, sumisión en éstos momentos que ya están pasando y que se harán más graves en el poco tiempo por venir. Os exijo sumisión a Mi Voluntad.

Mis pequeños, tengo que ponerMe firme, quizá, hasta autoritario, porque os amo, porque no queréis entender, a pesar del buen trato que os he dado siempre. Me molesta esta situación, en el sentido en que veo cómo muchas almas se condenan, a pesar de todo lo que he hecho por vosotros y para vosotros.

Os he dado a Mi Hijo, Yo en Él, Él en Mí. Se dio por vosotros y para vosotros, por vuestra salvación, para vuestro crecimiento espiritual, para vuestra perfección y, así, regresar al Cielo y vivir eternamente en vuestro Hogar, del cual salisteis.

Soy un Padre que os ama, como ningún Padre sobre la Tierra lo puede hacer y, porque veo hasta lo más profundo de vuestro ser y de vuestra mente, os conozco perfectamente y por eso os tengo que hablar así, fuerte, para que entendáis que, si seguís como estáis ahora, os perderéis eternamente.

Os habéis ganado los castigos que se vienen para toda la Tierra y para cada uno de vosotros en particular. El Rostro de Mi Hijo, todo Su Cuerpo, pero sobre todo, Su Corazón, fueron dañados enormemente en Su Pasión y Muerte. Os digo esto y, ¿cuántos de entre vosotros, realmente se mueven hacia el arrepentimiento, hacia la compasión, hacia vuestro Dios, Mi Hijo? Pregunto nuevamente, ¿cuántos de vosotros se mueven en dolor y compasión por lo que Mi Hijo hizo por vuestra salvación, por Su Donación total, para el perdón de vuestros pecados y para que entrarais nuevamente al Reino de los Cielos?

Amor, solamente Amor, habéis recibido de Mí y, ¿cómo Me habéis pagado y, cómo Me seguís pagando?

Ciertamente, un padre ama a los hijos y se siente orgulloso cuando presenta a sus hijos,  los demás, los ven a ellos bien educados, ven que han aprovechado su tiempo en la escuela, que han aprovechado y agradecido todo lo que se invirtió en ellos, tanto para su crecimiento espiritual, como para su crecimiento profesional. El padre, la madre, se gozan de ellos ante sus amistades, presumen de su forma de ser y de sus capacidades. Qué bello es esto y Yo Mismo gozo con lo que vosotros hacéis con vuestros hijos, pero, ¿cómo os sentís cuando vuestro hijo, cuando vuestra hija, han llevado una vida, todo lo contrario de lo que vosotros quisierais? No han aprovechado los estudios, quizá, hasta ya se hayan apartado de ellos. Algún hijo, que sea un maleante, un asesino, ¿cómo os sentiréis ante vuestros conocidos? Ciertamente os dan vergüenza, vuestros hijos no os hacen sentir bien a vosotros; los amáis, ciertamente, porque son vuestros hijos, pero ante vuestros amigos o conocidos, no los podéis presumir, no estáis contentos con su actuación y os sentís mal.

Mis pequeños, Soy vuestro Padre, Yo os Creé, os he dado infinidad de capacidades, dones, virtudes, os he llevado de la mano a través de vuestros padres de la Tierra, pero ¿cuántos de vosotros habéis caído en el mal, en el error y, a veces, hasta en situaciones graves, sobre todo cuando habéis hecho pacto con el enemigo? De muchos de vosotros no estoy orgulloso, os amo, porque sois Mis hijos pero, vuestro actuar sobre la Tierra, deja mucho que desear. Os habéis apartado de Mis Mandamientos, de Mis Leyes de Amor, de una vida de ejemplo, Yo no puedo estar contento con vuestra manera de ser. Os repito, cuántos dolores, muchos de vosotros Me causáis. ¡Cómo quisiera que vosotros enmendarais vuestro camino y que fuerais mejores!, pero, en vuestra terquedad, en vuestra falta de Sabiduría, preferís manteneros en lo que estáis y en lo que tontamente habéis escogido para vuestra forma de ser aquí en la Tierra. Entended que no sois perfectos, entended que no sois sabios.

¡Oh!, Mis pequeños, cuánto dolor Me causáis, porque os he dado a Mi Hijo, Yo en Él, Él en Mí y cómo Nos habéis hecho sufrir.

Cuando un hijo Mío prefiere estar viviendo para el mal, ser instrumento del mal, vuestro actuar, causa grandes dolores en Mi Corazón. Os conozco perfectamente, conozco vuestro interior, conozco vuestra forma de ser, conozco vuestra reacción a lo que Yo os pido y dejáis mucho qué desear.

Ciertamente, podría decir que Me avergüenzo de vosotros, los que no queréis estar Conmigo, los que estáis viviendo para atacarMe, para darMe la espalda, para destruir el Amor que Yo he puesto en los corazones. Me causáis tanto dolor, y es cuando Mis Palabras, las repito para vosotros, y Me duele tanto el deciros, que más os valiera no haber nacido. Cuánto dolor Me causáis y vosotros no queréis comprenderlo, no enmendáis vuestro camino, no Me pedís Sabiduría para entender bien lo que os pido, para vuestro bien eterno.

Yo os instruyo y os pido que acudáis a Mí a través de Mi Santo Espíritu. Él Vive en vosotros y os pide que os acerquéis a Mí, vuestro Padre y vuestro Dios. Oportunidades habéis tenido muchas y no respondéis. El tiempo, ya no es tiempo, vuestra vida ha dejado de ser, el Amor se ha acabado, Mi Justicia ha llegado, ¿qué haréis sin Mí, cuando ahora es cuando más Me necesitabais?

Pobres pequeños Míos, sufriréis solos, porque Me habéis hecho a un lado de vuestra vida. Quiero que entendáis que vosotros Me hicisteis a un lado, Yo no Me hice a un lado. La maldad no sale de Mí, porque Soy Todo Amor, el mal está con vosotros y no lo queréis erradicar, sufriréis por vuestra necedad.

Todavía os aviso de futuros acontecimientos, ahora, que todavía entendéis. Meditad lo que se os ha dado hasta estos momentos de vuestra existencia porque, de estos momentos, ya no tendréis muchos más. Añoraréis estos momentos de paz que teníais en los que Yo os daba todo y no los apreciasteis.Ahora olvidaréis todo esto que os digo pero, en tiempo breve, entenderéis estas Palabras y os daréis cuenta de vuestro error, y vuestro error consiste en que pudisteis haber cambiado vuestro futuro personal, vuestro futuro en la sociedad, vuestro futuro como Mundo y no quisisteis mover ni un solo dedo para ello, que era para vuestro bien. Os entercasteis en vuestra voluntad y en vuestras tonterías, padeceréis vuestros errores pero, recordad, que siempre estaré junto a vosotros, que todavía tomaré a las almas sencillas y las que realmente se sientan necesitadas, que esto os llevará a la humildad, los soberbios caerán y se darán cuenta que vivían en el error. Algunos podrán, todavía, ganar un poco de tiempo, se arrepentirán y podrán pasar a un lugar de recuperación espiritual, pero, al menos, no se condenarán.

Os doy múltiples oportunidades para vuestra salvación eterna, no las desperdiciéis, os he dicho, el Tiempo se terminó, las grandes pruebas empiezan ya, nadie podrá escaparse a Mi Justicia, recapacitad en todo lo que os he dicho. Ya no hay tiempo, arrepentíos, para que podáis gozar de Mi Benevolencia Divina.
Gracias, Mis pequeños.

Tercer Misterio. Habla Dios Padre.
Sobre: Meditad profundamente, ¿Me merezco todo esto? Yo, que os he dado puro Amor, fuisteis Creados en el Amor, habéis sido consentidos toda vuestra vida en el Amor, ¿Me merezco vuestra actuación? ¿Acaso no os merecéis un segundo Diluvio?
Hijitos Míos, vosotros pedís más allá de lo que os merecéis. Entre hermanos, y no hablo solamente dentro de la misma familia, sino de todos vosotros que sois hermanos, perdéis el tiempo con la crítica y, a veces, deseando el mal a vuestros hermanos.

Cuántos de vosotros realmente estáis buscando una vida de santidad. Se os ha dicho varias veces, que no podéis dar de lo que no lleváis en vuestro corazón, ¿cuántos de vosotros Me lleváis en vuestro corazón?

Las Escrituras os dicen que los labios hablan de lo que se tiene en el corazón. ¿Cuántos lleváis una vida espiritual profunda? Las Escrituras os dicen, que cuando queráis hablar Conmigo, que os encerréis en vuestro cuarto y en el silencio Me encontraréis. Tantas y tantas Enseñanzas tienen las Sagradas Escrituras para vuestra perfección, para un trato íntimo Conmigo y, sobre todo, os enseñan a tener un trato familiar, además de lo íntimo.

Soy vuestro Dios y Creador, Inmenso, Poderoso, Infinito y demás adjetivos, con los que se Me Nombra y se Me conoce en las Sagradas Escrituras. A tal grado que, si notáis, en el Antiguo Testamento, más que amor, se Me tenía miedo, precisamente, porque veían solamente Mis Potencias y el pecado en el que vivían, hacía que se Me tuviera miedo por sentir, precisamente, un Juicio profundo de Mi Parte hacia ellos, porque vivían en el mal, porque no tenían las Enseñanzas, todavía, que se os dieron a vosotros, de parte de Mi Hijo. Intuitivamente sabían que vivían en el mal y no podían levantar los ojos para verMe, no querían llevar una vida íntima, de fraternidad, de familia, como Mi Hijo os vino a enseñar y que Yo lo deseo para con vosotros.

El Antiguo Testamento es de temor, el Nuevo Testamento, es de Amor. El Antiguo Testamento era de Misterio, de obscuridad, el Nuevo Testamento, es de Luz, felicidad, Amor, y comprensión de Quién Soy y de lo que deseo de parte vuestra.

Quiero que entendáis bien estos dos periodos de la humanidad, para que podáis entender el tercero.

En el Antiguo Testamento, no se Me conoce y es temor, temor al Creador, temor a Mis Potencias, temor al ser juzgados y encontrados culpables, temor a lo desconocido, sabiendo, intuitivamente que había algo más y que os presentaríais ante Mí. El Nuevo Testamento, os da Luz, os da confianza, os da Fe, os da seguridad, os da Sabiduría, porque Me muestro en pleno, a través de Mi Hijo. Me tenéis entre vosotros con la Presencia de Mi Hijo. Ya no Soy el Dios oculto del Antiguo Testamento, Me muestro a los hombres en el Nuevo Testamento, convivo con vosotros, os conozco en vuestros mejores momentos y en vuestros momentos difíciles, ya no es ése Dios lejano que aparentemente, se olvida de Su Creación, ¡no!, Soy el Padre, Soy el Hermano, porque ya estoy entre vosotros, y Me conocéis, dejo que Me conozcáis, os muestro Mi Amor, Me podéis ver frente a frente, ya no Me teméis.

Pero el hombre, a pesar de tener a su Dios frente a frente, traiciona a su Creador, traiciona a su Redentor, traiciona Mi Obra en vosotros.

Esto es falta de Sabiduría, Mis pequeños, es maldad en vuestro corazón, os seguís dejando conducir y aconsejar por satanás, os pregunto, ¿de qué os ha servido todo lo que os he dado? Se abrieron las Puertas del Cielo y de ahí, bajó el Amor, la Sabiduría, Mi Presencia, Mi Donación, todo enseñado a través de Mi Hijo, todo donado a través de Mi Hijo y no lo aprovechasteis y se siguen desaprovechando infinidad de Bendiciones porque no queréis caminar Conmigo.

La humanidad merece otro Diluvio, que, ciertamente no se dará por Mi Promesa, pero merecéis un castigo, porque Me duele vuestra actuación. ¡Cuántas bendiciones y cuánto Amor desperdiciado para el hombre!, no ha habido respuesta grata a Mis Ojos, de la gran mayoría de vosotros que Yo he Creado.

Aún, para vosotros mismos, como seres humanos, pequeños, imperfectos, éste trato que Me dais, no la soportaríais si os sucediera a vosotros. Si os pasara algo similar en vuestra existencia, no tendríais la paciencia que Yo he tenido para con vosotros. He tenido mucha paciencia, lo sabéis, he derramado Bendiciones en exceso, vosotros lo sabéis. Milagros inmensos, que al verlos, debierais quedar estupefactos, maravillados y agradecidos de que tenéis un Dios, un Padre, un Creador que os ama y, ¿cómo respondéis?, dándoMe la espalda.

Mucho Amor de todo un Dios se ha derramado sobre vosotros, Amor en abundancia, para que tomarais de él, gozarais con él, os recrearais con él y, ¿qué hace el hombre?, hace tratos con el enemigo, llena su corazón de odio, de maldad, de pecado, de traición.

Meditad profundamente, ¿Me merezco todo esto? Yo, que os he dado puro Amor, fuisteis Creados en el Amor, habéis sido consentidos toda vuestra vida en el Amor, ¿Me merezco vuestra actuación? ¿Acaso no os merecéis un segundo Diluvio?
Gracias, Mis pequeños.

Cuarto Misterio. Habla Dios Padre.
Sobre: El libre albedrío que os di, os lleva a un Bien eterno o a un mal eterno, la decisión es vuestra, ¿qué escogéis? Es vuestra decisión y la respeto.
Hijitos Míos, Mi Hijo os dice “ya no sois esclavos, sois libres”, así como el pueblo de Israel, esclavo del pueblo de Egipto, quedó liberado, por Mi Orden, a través de Moisés, todos vosotros habéis sido liberados del pecado por Mi Hijo, que se dio por cada uno de vosotros.

Mis pequeños, cuando vosotros sois esclavos, estáis presos, se os ha coartado vuestra libertad y la recuperáis, quizá, os pasáis todo el tiempo de vuestra libertad gozando y agradeciendo en que ya no estáis presos o bajo el dominio de alguien o de algo, que os quitó ésa libertad.

Muchos de vosotros tenéis coartada vuestra libertad, pero por vuestra propia culpa, porque satanás se mete en vuestra vida. Ciertamente, algunos de vosotros tenéis coartada vuestra libertad por errores cometidos y la ley os lleva al calabozo y tenéis que cumplir con ése castigo pero, en la mayoría de los casos, tenéis coartada vuestra libertad espiritual, porque vivís en pecado y vosotros mismos os sentís que no tenéis derecho a Mis Bendiciones, porque, al vivir en pecado, vosotros mismos Me estáis dando la espalda y no queréis recibirlas.

Ciertamente, porque os amo, os voy protegiendo y os sigo cuidando, aún a pesar de vuestra forma de ser, de vuestra traición, a pesar de vuestra maldad, también.

Sois vosotros los que os apartáis de Mí, no queréis aceptar Mi Gracia, Mis cuidados, Mis Bendiciones.

El padre que ama, sigue cuidando al hijo, a pesar de sus tonterías, porque sabe que son pequeños o porque sabe que todavía no llegan a un grado de madurez, en que puedan entender sus errores, sus tonterías y, así estáis la gran mayoría de vosotros. No habéis madurado en el Amor, no habéis madurado en todas las Enseñanzas que os vino a dar Mi Hijo, no habéis madurado en el valor de los Mandamientos que os apartan del mal y que os llevan a un Bien Supremo.

Con tanto que os he dado, a lo largo de vuestra propia historia y de la historia de todos los pueblos, no podéis recriminarMe a Mí que no os haya cuidado, protegido, consentido, de eso, habéis tenido todos vosotros en exceso. Todas las almas son Mis consentidas, a todas las cuido, a todas las protejo, a todas les sigo regalando Mi Vida, que es la Vida de Mi Hijo, que es Su Donación por cada uno de vosotros.

Solamente entenderéis Mi Amor, al final de vuestra historia en la Tierra, cuando regreséis a Mí. Aún a pesar de que no os salvéis, por vuestros pecados, por vuestros errores, conoceréis Mis Verdades y conoceréis cómo se os cuidó y, hasta podría decir, en exceso, pero no respondisteis. El libre albedrío que os di, os lleva a un Bien eterno o a un mal eterno, la decisión es vuestra, ¿qué escogéis? Es vuestra decisión y la respeto, aún a pesar del mal que os hacéis, pero sobre todo, aún a pesar del mal que Me hacéis, porque sois Míos, sois Mis creaturas, sois lo más grande que creé en la Creación y os respeto.

Comprenderéis todos éstos misterios en el momento de vuestra muerte terrena, de vuestra muerte corporal, porque vuestra alma, que seguirá viva eternamente, para un Bien o para un mal, comprenderá todos los misterios, todo Mi Amor, todos Mis Cuidados para con vosotros, pero ya no habrá tiempo de arrepentimiento. Vuestros actos y decisiones son libres. Trato de, alguna forma, de manejar vuestra vida hacia el Bien, pero siempre respetando vuestra libertad. Os pongo muchas ocasiones de arrepentimiento a lo largo de vuestra existencia, esperando que, en algún momento, recapacitéis y os olvidéis de vuestra mala vida. Hay almas que responden pero, a la gran mayoría, la soberbia les vence, satanás, les vence.

¿Por qué le seguís? ¿Acaso de él recibís bienes?, cuando el Bien solamente puede venir de Mí. ¿Os dais cuenta de vuestra ceguera?, de vuestra falta de Sabiduría, que, aún a pesar de que estáis viendo y viviendo el bien, en algún momento de vuestra existencia y que, además, lo gozáis, tontamente hacéis a un lado todo aquello que viene de Mí y escogéis a aquél que solamente os va a causar, no un mal, sino infinidad de males. Os hace sufrir, os desvía del buen camino, hace que vuestros hermanos os rechacen, que no os amen, porque vivís apartados del Bien y haciendo un mal a todos vuestros hermanos pero, especialmente a Mí, vuestro Padre Dios y Creador. Y, sabiendo todo esto, le seguís, lo aceptáis en vuestra existencia y hasta lucháis por manteneros con él. ¿Os dais cuenta de vuestra tontería? Os condenáis porque os queréis condenar, no os queréis salvar, no queréis vivir en plenitud Conmigo, ¿dónde tenéis la cabeza, Mis pequeños? Buscáis el bien, queréis el bien pero lo apartáis de vuestra vida, es una incongruencia.

Es como querer ir a un banquete, están ahí las viandas excelsas, manjares exquisitos, solamente tenéis que alcanzarlos con vuestras manos y tomarlos, gozarlos, compartirlos y, en lugar de tomar todas éstas viandas que os van a hacer gozar, preferís ir al bote de la basura y comer alimentos putrefactos, malolientes, llenos de gusanos y moscas. Situación que asquea, no más de pensarla y así estáis viviendo la gran mayoría de vosotros.

Me tenéis a Mí, tenéis el Universo entero a vuestra disposición, tenéis dones, virtudes, bendiciones, Gracias excelsas, un Bien Infinito. Tenéis Conmigo, Paz, Amor, respeto, Sabiduría, todo lo que el alma añora y, ¿qué hacéis la gran mayoría de vosotros? Ir a buscar a satanás, al enemigo, al que quiere solamente vuestra destrucción, el que os produce dolor, el que os quita todas las cosas bellas que podríais tener, que añoráis, pero tontamente escogéis lo que viene de él, para sufrir.

Es vuestro libre albedrío el que deja lo bueno para buscar lo malo, ¿entendéis que ha sido vuestro error, a lo largo de la historia, lo que os ha llevado hacia el mal y al sufrimiento? ¿Entendéis ahora, que todo ése mal en el que termináis todos vosotros, viene, principalmente de vuestro interior?

Ciertamente, satanás es el príncipe de éste Mundo, él quiere vuestra destrucción, quiere vuestro sufrimiento, porque él lo perdió por una mala decisión y vosotros, también, por una mala decisión, caéis en su juego, y os lleva hacia la maldad, al sufrimiento, a las guerras fraternas, a los errores inmensos que os llevan a la desesperación y a la muerte eterna. Os digo y os repito, el mal está ahí y el Bien, también­; la decisión es vuestra, es libre, vosotros mismos creáis vuestro destino, nadie os presiona para ello.

¡Cuánto error habéis cometido a lo largo de la historia!, podríais ya estar gozando el Cielo entre vosotros, aquí en la Tierra y os empecináis en seguir buscando el mal, tanto para vosotros como para vuestros hermanos.

Si vierais vuestra vida, desde una butaca, y que vuestra vida pasara por el escenario, vosotros mismos podríais decir “qué tonto es aquél que está así actuando” y sois vosotros mismos los que estáis así actuando. ¿Cómo es posible que despreciéis el Bien que añoráis y aceptéis el mal que os destroza, que os hace sufrir, que os quita la paz, que os lleva a vuestra propia destrucción y a todo lo que os rodea? Sois vosotros los que habéis dejado crecer ése mal en vuestro interior, satanás puso su semilla y vosotros mismos la regasteis que creciera.

Las almas que actúan en Sabiduría, toman de la semilla que también he puesto en su interior y la han cuidado y la han hecho crecer, estas almas, actuaron con Sabiduría y buscaron el Bien, lo viven y lo gozan. Las otras almas, se dejaron engañar y, a pesar de que pudieron haber tomado de Mi Sabiduría y pudieron haber discernido, no lo permitieron, decisión errónea, para la gran mayoría de las almas creadas desde un Principio y que os han llevado a sufrir y sufrir y sufrir a lo largo del tiempo. Estáis en el momento culmen de la historia de la humanidad y se sigue repitiendo esto.

La purificación la tenéis a las puertas. Seréis juzgados por lo que cada uno de vosotros dejó entrar en su ser, en su mente, en su corazón. Seréis juzgados por lo que vuestra alma os aconsejó para que actuarais con vuestros hermanos. La decisión fue vuestra, tuvisteis Mis regalos Paternales, os cuidé como un Padre Amorosísimo que Soy, pero la decisión, fue vuestra. Son tiempos de enfrentar la realidad de vuestros actos.

Tiempo hay todavía para que os arrepintáis, pero vuestra necedad, vuestra soberbia, vuestra falta de Sabiduría, os seguirá llevando al error, lo sé y Me duele. Oportunidades, en exceso tuvisteis para regresar a Mí y para que os consintiera eternamente, pero seguís buscando el mal y el mal tendréis eternamente. Me duele mucho vuestra actuación y la decisión, es vuestra, la respeto, pero os ganaréis lo que vosotros escogisteis. Mal buscasteis y mal tendréis eternamente.

Los Míos, las almas que buscaron el Bien, Conmigo estarán. Actuaron sabiamente y ésa Sabiduría os llevará a un regalo eterno, una Bendición eterna y con ellos gozaré.
Gracias, Mis pequeños.

Quinto Misterio. Habla Dios Padre.
Sobre: Buscad Mi Sabiduría, porque es un gran Tesoro que puede tener el alma, teniendo Mi Sabiduría, nunca caeréis en el mal, Mi Sabiduría siempre os protegerá y, con ella, también protegeréis a los vuestros.
Hijitos Míos, os pido Me pidáis que la Luz del Espíritu Santo, actúe sobre vosotros. Os lo he venido pidiendo desde hace mucho tiempo, para que,Mi Santo Espíritu, os transfigure, os transforme en cuerpo y alma, para que podáis vivir contentos, felices y seguros de estar en Mí por la Sabiduría que obtengáis de Mi Santo Espíritu.

Estos son momentos de la historia en que os debéis dejar mover plenamente por Mi Santo Espíritu, Él os llevará a comprender qué es el vivir en Mi Santísima Voluntad.

Sí, Mis pequeños, necesitáis la ayuda de Mi Santo Espíritu, son momentos decisivos para todas las almas creadas que están militando sobre la Tierra y en el Universo entero. Son momentos decisivos en los cuales vosotros deberéis escoger, en el servirMe, estar Conmigo y aceptar Mi Voluntad en vosotros o, si preferís, podréis estar en contra Mía, atacando y tratando de destruir el Amor, Mi Amor, que he puesto en vuestros corazones y así, estar en contra Mía, vivir en el error, destruir la mente y el corazón que Me han dado hermanos vuestros pero, al tener una Fe débil, y al no vivir cerca de Mi Corazón, se dejan guiar por el error.

Los que no vivís buscando Mi Sabiduría, aceptando Mi Voluntad en vuestra vida, aquellos que no queréis seguir el Ejemplo que Mi Hijo os dio, para que llevaran a Mi Amor en plenitud, éstas almas, no merecen llegar a la perfección. Las almas soberbias y traicioneras, no merecen vivir en Mi Amor.

Tenéis infinidad de errores, defectos y maldades a vuestro alrededor, pero si vivís Conmigo y actuáis en Sabiduría, Yo os protejo, pero además, os enseño, os instruyo, os protejo.

Los que están Conmigo, los que aprecian Mi Obra en su ser, prefieren estar Conmigo, Me buscan y gozan de lo que Yo les doySed pues, sabios, Mis pequeños, actuad en Sabiduría, buscad Mi Sabiduría, porque es un gran Tesoro que puede tener el alma, teniendo Mi Sabiduría, nunca caeréis en el mal, Mi Sabiduría siempre os protegerá y, con ella, también protegeréis a los vuestros.
Gracias, Mis pequeños.

http://www.diospadresemanifiesta.com/index.php?option=com_content&task=view&id=1297&Itemid=1

lunes, 16 de febrero de 2015

Seréis perseguidos


“Hijos predilectos, porque ésta es vuestra hora, estáis llamados a sufrir cada vez más.
Jesús os invita a seguirlo por la senda del Calvario.

Veo qué grande es la Cruz que hoy debéis llevar y estoy al lado de cada uno de vosotros con mi ternura de Madre.

–No permitáis que el desconsuelo se apodere de vosotros.

Con frecuencia mi Adversario os hiere, sirviéndose de personas buenas, a quienes vosotros de muchas maneras habéis beneficiado. A veces hasta se sirve de vuestros mismos hermanos.
Han llegado los tiempos, que Yo misma os predije, en que los Sacerdotes que me veneran, me escuchan y me siguen, son mofados, vilipendiados y combatidos por otros Sacerdotes que, no obstante, son también hijos de mi materna predilección.
Se os llama, pues, a entrar en el huerto de Getsemaní, con vuestro hermano Jesús, que quiere revivir en vosotros las dolorosas horas de su interior agonía.
Saboread también vosotros la amargura de su cáliz, y repetid junto a Él con filial abandono: “Padre, hágase tu Voluntad, no la mía”.
Preparaos a experimentar el indecible sufrimiento de ser abandonados por los más fieles, escarnecidos por los hermanos, marginados por los Superiores, combatidos por los amigos, perseguidos por los que se han comprometido con el mundo y se han asociado al ejército secreto de la Masonería.

–No permitáis que se apodere de vosotros el desaliento.

Estos son los tiempos de la valentía y del testimonio.
Vuestra voz debe proclamar, de manera cada vez más fuerte, la Palabra del Evangelio y todas las verdades de la fe católica.
Debéis desenmascarar cualquier error, superar las solapadas insidias, rechazar toda componenda con el espíritu del mundo, dar a todos el ejemplo de vuestra fidelidad a Cristo y a su Iglesia.
Han llegado los tiempos en que Jesús Crucificado debe ser amado y glorificado por vosotros.
Llevadlo siempre con vosotros y mostradlo a todos como el solo Salvador y Redentor.
También para vuestra perversa generación no hay otra posibilidad de salvación si no es en Jesucristo, y Éste, Crucificado.

–No permitáis que se apodere de vosotros el miedo.

Ha llegado el tiempo de vuestra inmolación.
Seréis perseguidos.
Aun los que os obstaculizan, los que os calumnian, los que os desprecian, los que os marginan, los que os persiguen creerán que hacen algo agradable al Padre Celeste e incluso a Mí, vuestra Madre Inmaculada.
Esto forma parte del tiempo tenebroso en que vivís. Porque ahora entráis en la fase más dolorosa y tenebrosa de la purificación y pronto la Iglesia será sacudida por una terrible persecución, nueva, como hasta ahora nunca la ha conocido.

Vivid en la oración.
Vivid en la confianza.
Vivid la hora preciosa de vuestra sacerdotal inmolación Conmigo, vuestra tierna Madre, que os he recogido a todos en el jardín de mi Corazón Inmaculado, para ofreceros al Padre Celeste como víctimas agradables a Él para la salvación del mundo.”
 (Mensaje al Padre Gobbi, del Movimiento Sacerdotal Mariano) 

Comentario: 

Palabras claras de la Santísima Virgen que no dejan lugar a dudas de que ha llegado para la Iglesia el tiempo de la persecución.
Ya Jesús lo dice en el Evangelio que incluso aquellos que persigan a los buenos creerán estar haciendo algo bueno para Dios, pero es porque no conocen, en definitiva, que Dios es amor, y que toda maldad y violencia empleada en mal de los hombres, no viene de Dios sino de otra fuente muy distinta.
Esto forma parte del tiempo tenebroso en que vivimos, en que hasta los mismos doctores y sabios pueden caer -y de hecho caen- en el error, arrastrando en pos de sí a tantísimas almas.
Han llegado los tiempos en que, como dice el dicho popular, hay que poner toda la carne en el asador, es decir, hay que echar mano de todos los recursos que el Cielo ha provisto para estos tiempos, porque si bien la Iglesia saldrá triunfante, es también cierto que si esos tiempos no se abreviaran, no se salvaría ninguno, ni siquiera los mismos elegidos de Dios, como lo dice el mismo Señor en el Evangelio.
Un arma muy agresiva que usa el demonio contra nosotros, es el desaliento, el desánimo. No prestemos oídos a sus artimañas, porque el triunfo es y será de Dios, y si bien ahora el mal parece triunfante, es como dice el Apocalipsis de aquella Bestia: “que era pero que ya no es, y que surgirá del Abismo, pero que va a su perdición”.
Aprovechemos la Comunión sacramental, y volvamos al primitivo fervor si lo hemos perdido. No dejemos pasar ni siquiera un día sin ir a Misa y comulgar, porque allí está nuestra fuerza para resistir a todas las asechanzas del Maligno y vivir bien estos tiempos apocalípticos.

Si desea recibir estos mensajes sobre la interpretación del Apocalipsis, en su correo electrónico, por favor:

En aquel tiempo, se alzará Miguel, el gran Príncipe, que está de pie junto a los hijos de tu pueblo. Será un tiempo de tribulación, como no lo hubo jamás, desde que existe una nación hasta el tiempo presente. En aquel tiempo, será liberado tu pueblo: todo el que se encuentre inscrito en el Libro. Y muchos de los que duermen en el suelo polvoriento se despertarán, unos para la vida eterna, y otros para la ignominia, para el horror eterno. Los hombres prudentes resplandecerán como el resplandor del firmamento, y los que hayan enseñado a muchos la justicia brillarán como las estrellas, por los siglos de los siglos. En cuanto a ti, Daniel, oculta estas palabras y sella el Libro hasta el tiempo del Fin. Muchos buscarán aquí y allí, y aumentará el conocimiento". Yo, Daniel, miré y vi que otros dos hombres estaban de pie, uno en una orilla del río y otro en la orilla opuesta. Uno de ellos dijo al hombre vestido de lino que estaba sobre las aguas del río: "¿Para cuándo será el fin de estos prodigios?". Yo oí al hombre vestido de lino que estaba sobre las aguas del río. Él alzó su mano derecha, y su mano izquierda hacia el cielo y juró por aquel que vive eternamente: "Pasará un tiempo, dos tiempos y la mitad de un tiempo; y cuando se haya acabado de aplastar la fuerza del pueblo santo, se acabarán también todas estas cosas". Yo oí, pero no entendí. Entonces dije: "Señor mío, ¿cuál será la última de estas cosas?". Él respondió: "Ve Daniel, porque estas palabras están ocultas y selladas hasta el tiempo final. Muchos serán purificados, blanqueados y acrisolados; los malvados harán el mal, y ningún malvado podrá comprender, pero los prudentes comprenderán. A partir del momento en que será abolido el sacrificio perpetuo y será instalada la Abominación de la desolación, pasarán mil doscientos noventa días. ¡Feliz el que sepa esperar y llegue a mil trescientos treinta y cinco días! En cuanto a ti, ve hacia el Fin: tú descansarás y te levantarás para recibir tu suerte al fin de los días". (Daniel 12, 1-13)
Sepan, en primer lugar, que en los últimos días vendrán hombres burlones y llenos de sarcasmo, que viven de acuerdo con sus pasiones, y que dirán: "¿Dónde está la promesa de su Venida? Nuestros padres han muerto y todo sigue como al principio de la creación". Al afirmar esto, ellos no tienen en cuenta que hace mucho tiempo hubo un cielo, y también una tierra brotada del agua que tomó consistencia en medio de las aguas por la palabra de Dios. A causa de esas aguas, el mundo de entonces pereció sumergido por el diluvio. Esa misma palabra de Dios ha reservado el cielo y la tierra de ahora para purificarlos por el fuego en el día del Juicio y de la perdición de los impíos. Pero ustedes, queridos hermanos, no deben ignorar que, delante del Señor, un día es como mil años y mil años como un día. El Señor no tarda en cumplir lo que ha prometido, como algunos se imaginan, sino que tiene paciencia con ustedes porque no quiere que nadie perezca, sino que todos se conviertan.  (II Pedro 3, 3-9)
Esta sección se crea el 2 de Abril de 2010, Viernes Santo, y día del Siervo de Dios Juan Pablo II, a quien se la encomendamos, junto con la interpretación correcta del Apocalipsis y todas las profecías que hablan sobre el Fin de los Tiempos.

Que la Virgen nos guíe en esta tan importante, actual y necesaria tarea, para que podamos ser de los que estemos escritos en el Libro de la Vida el Último Día.

http://www.santisimavirgen.com.ar/

jueves, 12 de febrero de 2015

Oct 16_14 El dragón de las siete cabezas ya se implantó en el Mundo.


Rosario vespertino.

Temas:
* El alma que Me busca, que Me ama, está pendiente de Mí, como Yo estoy pendiente de vosotros y, son tan pocas las almas en las cuales Yo Me puedo recostar en su corazón y descansar, al menos unos momentos.
* Os vuelvo a repetir lo que Mi Hijo os dijo: “Buscad el Reino de Dios y lo demás se os dará por añadidura”, es Mi Promesa, seguidla, Mis pequeños.
* No sabéis leer los signos de los tiempos, todo está avisado en las Sagradas Escrituras y, quizá, por no querer preocuparos, no os queréis dar cuenta de que ya el tiempo está sobre vosotros.
* Os pido que oréis por aquellos hermanos vuestros, aquellos que son almas donadas a Mí, plenamente. Aquellas de las que os dije que son Mis almas consentidas, en las que puedo Yo reposar.
* Sed de ésos santos de los que os hablé, de ésos santos que entendieron que cuando son tomados por Mí, vuestro Dios, deben desaparecer, su voluntad debe desaparecer, para que Mi Voluntad se dé perfectamente en ellos.

Mensaje de Dios Padre a J. V.

Primer Misterio. Habla Dios Padre.
Sobre: El alma que Me busca, que Me ama, está pendiente de Mí, como Yo estoy pendiente de vosotros y, son tan pocas las almas en las cuales Yo Me puedo recostar en su corazón y descansar, al menos unos momentos.
Hijitos Míos, no minimicéis ni despreciéis el valor de la oración. Si ésta no fuera tan importante, Mi Hijo no os la hubiera enseñado. Él mismo, estando entre vosotros, en aquél tiempo, oraba continuamente, rezaba, se apartaba de los demás para estar en unión íntima Conmigo. En las Escrituras podéis leer que pasaba, a veces, noches enteras, en Presencia Conmigo, Su Padre.

Mis pequeños, cómo quisiera Yo, vuestro Padre y vuestro Dios, que pudierais hacer algo similar, como lo hacía Mi Hijo. Si comprendierais, como os dije, el valor de la oración, no la dejaríais de hacer. Vuestra vida debe ser oración continua Conmigo.

Yo os di el don de la vida y bajasteis a la Tierra a hacer el bien, a seguir una misión que Yo os concedí.

Os portáis en forma soberbia cuando vosotros no acudís a Mí, a pedirMe ayuda, consejo y cuidado para con vuestra vida y, sobre todo, para poder llevar a cabo, con Sabiduría, con perfección, la misión que a cada alma le encomiendo al bajar a la Tierra.

Suena fuerte lo que os digo, que actuáis con soberbia y, también, podríais decir que es distracción o que simplemente no os importa estar Conmigo y pedirMe lo necesario para poder cumplir vuestra misión. Todo eso, realmente se puede dar.

Pero hay soberbia de vuestra parte, porque el hombre actúa así; se siente que puede hacer todo y que no necesita ningún tipo de ayuda Mía, sentís que os merecéis todo y que Yo tengo la obligación de estar cuidando de vosotros, sin que vosotros retribuyáis algo, en agradecimiento por Mis cuidados hacia vosotros.

Desperdiciáis Mi Presencia, Mis Consejos, Mi Sabiduría y Mi Amor, porque con todo esto y más, podríais hacer cosas extraordinarias, pero muchos de vosotros, alejados de Mí estáis. Otros, dais lo mínimo posible y muy pocos, muy pocos, se atreven y, lo quiero decir así, se atreven a buscarMe y hacer algo más por Mi Reino y, sobre todo, para agradarMe, pero esos, son los menos.

El alma que Me busca, que Me ama, está pendiente de Mí, como Yo estoy pendiente de vosotros y, son tan pocas las almas en las cuales Yo Me puedo recostar en su corazón y descansar, al menos unos momentos. Pocas son las almas en las cuales Yo puedo gozar de su paz, que es la Paz que Yo les concedo, porque Me buscan, porque Me aman, porque quieren vivir para Mí.

¡Cuánto podría Yo hacer por vosotros! Recordad que acrisolo a las almas para ponerlas a prueba, a ver si son almas en las cuales Yo pueda confiar y Me pueda Yo sentir a gusto al vivir en ellas.

Haced un esfuerzo mayor, Mis pequeños, para que Yo Me pueda deleitar en vosotros, en vuestro corazón, como lo hacía con vuestros Primeros Padres, antes del Pecado Original.

Estas almas que Me buscan y que Me consienten, son las almas que Me dan contento, son almas santas, son almas en las que puedo confiar, que no tienen ningún revés, son de una sola pieza y, a través de ellas, son en las que Yo puedo hacer grandes cosas.

Son almas a través de las cuales Me manifiesto, como vosotros lo podéis constatar en la vida de muchos hermanos vuestros, que son los ejemplos entre vosotros, que son los santos de la Iglesia, son almas y han sido almas que Me dan mucho contento y Yo quisiera que todos vosotros fuerais así. Ciertamente sufren, porque no son almas muy aceptadas entre los hombres, porque las ven raras, diferentes, que parece que no viven en el Mundo, que distraídas están de las cosas del Mundo y, es verdad, Mis pequeños, ellas están Conmigo, Me ven a Mí y el Mundo pasa a un segundo plano, pero, ciertamente atienden al Mundo orando, ayudando, intercediendo.

Sed pues de éstas almas que Me traen mucho amor a Mi Corazón y en las cuales Yo puedo descansar, Yo puedo olvidar por un momento tanto desamor, tanta maldad, tanta grosería y blasfemia contra Mi Santísimo Nombre, porque éstas almas, éstas almas que amo tanto, se han llenado de Mi Amor. Sed como ellas y dejadMe también morar plenamente en vosotros.
Gracias, Mis pequeños.

Segundo Misterio. Habla Dios Padre.
Sobre: Os vuelvo a repetir lo que Mi Hijo os dijo: “Buscad el Reino de Dios y lo demás se os dará por añadidura”, es Mi Promesa, seguidla, Mis pequeños.

Hijitos Míos, hace algunos años os avisé que cuando se vinieran ya los últimos momentos previos a la purificación, se iba a saber todo lo que había estado escondido para el Mundo, y Me refiero a la maldad que os rodea. Se abrirán las cloacas, os decía, saldrá la inmundicia de satanás, se conocerá cómo habéis sido atacados por satanás y máxime ahora, en que él se siente fuerte, poderoso y, de hecho, imparable, porque ya ha tomado todo su poder. Es el dragón de las siete cabezas que ya se implantó en el Mundo, y esto sucedió porque poco caso hicisteis a Mis Palabras, que os advertían desde hace mucho, mucho tiempo, que esto iba a suceder. Tenéis todo esto anunciado en las Sagradas Escrituras y no os importó leer todo esto que se os advirtió y menos hacer un plan para contrarrestar toda la maldad de satanás.

Sí, Mis pequeños, vosotros no planeáis, prácticamente nada y menos si se trata de Mí, vuestro Dios y de lo que a Mí se refiere.

Yo Soy el Olvidado, ¿de qué os ha servido de que Mi Hijo se diera totalmente por vosotros?, que Lo crucificaran, que Lo asesinaran. Se dio para vuestro crecimiento espiritual, se dio para abrir las Puertas del Paraíso que estaban cerradas por el Pecado Original. Se dio para mostraros que es Dios, porque fue asesinado, pero Resucitó. Se dio para daros una nueva vida, para que crecierais con Sus Enseñanzas y para que fuerais perfectos, como Yo, vuestro Padre, Soy Perfecto, pero ¿cuántos, cuántos de vosotros apreciáis esto y todo lo demás que hizo por vosotros y lo que hemos hecho por vosotros?

En cambio, hicisteis trato con satanás y a él sí le seguís, le obedecéis y, ¿qué habéis ganado siguiéndole y aceptándole todo lo que os ha enseñado? Para vosotros ha sido maldad, destrucción y no ganasteis nada con él, al contrario, perdisteis, perdisteis un gran Tesoro, Me perdisteis a Mí, y a Mi Santísima Trinidad.

Al no buscarMe, al rechazarMe y algunos, hasta atacarMe, lo único que lograsteis ha sido que os vaya mal en vuestra misión sobre la Tierra. ¿De qué sirvió, para la gran mayoría de vosotros, que Yo os enseñara tanto a través de Mi Hijo, que os mandara Mi Amor, Mi Paz, los Sacramentos e innumerables regalos a través de Mi Hijo?, de nada ha servido, porque muchos, muchos se siguen condenando.

¡Cuánta maldad lleváis en vuestro corazón! No queréis hacer caso de Mis advertencias pero, sobre todo, no os queréis arrepentir de vuestra mala vida. Estáis cegados con el poder del maligno y lo aceptáis en vuestra vida, porque os concede las tonterías que vosotros le pedís con vuestra inteligencia humana.

Ya os he dicho que ésta es la gran diferencia entre los hijos de satanás y los hijos Míos. Los que están con satanás y le pertenecen, actúan con inteligencia humana. La inteligencia humana, ya os he dicho que, deja mucho qué desear. En cambio, los que se han dejado mover por Mi Sabiduría Divina, ésas almas son las que dejan huella en la historia y ayudan a muchas otras almas a salvarse.

¡Cuánto error habéis dejado entrar en el Mundo, y en vuestra vida! “Buscad el Reino de Dios y lo demás se os dará por añadidura”, os dijo Mi Hijo y eso no os conviene, a la gran mayoría de vosotros, porque se os pide vivir correctamente y ¿cuántos de vosotros, realmente queréis vivir en rectitud, honestamente?

Os vuelvo a repetir lo que Mi Hijo os dijo: “Buscad el Reino de Dios y lo demás se os dará por añadidura”, es Mi Promesa, seguidla, Mis pequeños.
Gracias, Mis pequeños.

Tercer Misterio. Habla Dios Padre.
Sobre: No sabéis leer los signos de los tiempos, todo está avisado en las Sagradas Escrituras y, quizá, por no querer preocuparos, no os queréis dar cuenta de que ya el tiempo está sobre vosotros. 

Hijitos Míos, os he anunciado que los tiempos ya no son cortos, sino inminentes, que ya estáis viviendo la purificación, que ya estáis viviendo el inicio de lo más grave de la purificación, y no entendéis, la gran mayoría de vosotros. Aún, muchos de aquellos que son avisados de alguna forma a través Mío o de Mi Santo Espíritu de Amor, ni aún así creen.

En las Sagradas Escrituras, también, os prevengo para que siempre estéis preparados cuando el tiempo de la prueba se acerque ¿acaso no sabéis leer los signos de los tiempos? Los mismos judíos, quienes tenían los Libros Sagrados, no han aprovechado todo esto que os he dicho. No sabéis leer los signos de los tiempos, todo está avisado en las Sagradas Escrituras y, quizá, por no querer preocuparos, no os queréis dar cuenta de que ya el tiempo está sobre vosotros.

¿Cuántos de vosotros quedaréis después de la gran purificación? No quisisteis creer, a pesar de que tuvisteis múltiples oportunidades de arrepentiros y de manteneros en Mí.

¡Cuánto dolor le procuráis a Mi Corazón! Ciertamente, es Mi Justicia, vosotros recogéis lo que habéis sembrado. Hay mucho que debéis aprender y mucho más que debisteis haber aprendido, pero no lo aprovechasteis, no quisisteis vivir bajo Mi Tutela de Padre, de Dios, de Amigo.

Os he dicho que, con vuestra oración, vuestras penitencias, ayunos, sacrificios, todavía podréis aminorar el castigo que se os viene, la tribulación que ya está sobre vosotros dándose. Mucho mal os podréis quitar de encima, pero tenéis que hacer un cambio verdadero de vida y muchos le teméis a éste cambio.

En las Escrituras se os dice que dejéis el hombre viejo y os revistáis del hombre nuevo. Para lograr esto, Mis pequeños, necesitáis Sabiduría Divina, que no queréis pedirMe. Debéis dar el primer paso, que tanto os he dicho que deis para cambiar, para perfeccionaros pero, ni siquiera, el primer paso queréis dar y muchos os arrepentiréis de no haberlo hecho.

Entended, Mis pequeños, que os amo infinitamente. Sed valientes, arrojados, dadMe Mi lugar en vuestra vida y llevadMe en vuestro corazón y así, aseguraréis vuestro triunfo eterno. No Me hagáis a un lado en vuestra vida y, tened cuidado con ello, porque aquél que prefiere el Mundo antes que a Mí, pierde mucho y podéis perderos eternamente.

Os amo y os busco continuamente porque os amo pero, ciertamente, que no estamos en la misma sintonía. Yo derramo Mi Amor por vosotros continuamente, pero vosotros no queréis entender ni os queréis confiar plenamente a Mí, os estáis perdiendo de regalos inconmensurables por no estar Conmigo. Vosotros tenéis la culpa del mal que se manifiesta en vuestra vida, porque no estáis protegidos por Mi Gracia, porque no la queréis tomar, porque no queréis estar Conmigo. Aquellos que, sabiamente, se han unido a Mí, que Me han buscado de todo corazón, que respetan Mis Preceptos y Mis Leyes, estos verdaderos hijos, se merecen todo Mi Bien y son ejemplo entre vosotros.

Entended, Mis pequeños, antes de que sea demasiado tarde, para una gran mayoría de vosotros, y os ganéis la condenación eterna. Sí, Mis pequeños, eterna.
Gracias, Mis pequeños.

Cuarto Misterio. Habla Dios Padre.
Sobre: Os pido que oréis por aquellos hermanos vuestros, aquellos que son almas donadas a Mí, plenamente. Aquellas de las que os dije que son Mis almas consentidas, en las que puedo Yo reposar. 

Hijitos Míos, os he pedido que oréis los unos por los otros pero, ahora, os pido que oréis por aquellos hermanos vuestros, aquellos que son almas donadas a Mí, plenamente. Aquellas de las que os dije que son Mis almas consentidas, en las que puedo Yo reposar. Orad doblemente por ellas, primeramente, porque ellas Me producen mucho contento y Yo les concedo infinidad de bienes, los cuales se reflejan en vosotros, porque un alma que está Conmigo, al volverse otro Cristo, está intercediendo constantemente por vuestro bienestar y, eso es por lo segundo que quiero que oren porque, por su oración, evitan que mucho mal llegue a la Tierra y, eso, a todos vosotros os conviene.

Protegedlas con vuestra oración, con vuestra donación, y también ofreciendo cosas grandes por estas almas escogidas por Mí, que fueron creadas para ello porque, lo más importante que Me dan es su “sí”, su “fiat”. Lo que quiero para estas almas, de parte de vosotros, es que protejáis a éstas almas que Yo Creo, de vez en vez, para que velen por la humanidad. Realmente, es su donación, su unión perfecta con Mi Hijo, Jesucristo, lo que hace que Mi bien se derrame sobre vosotros, porque ellas ya se han olvidado de sí mismas, como así también lo hizo Mi Hijo y éstas almas, que se donan así y por las que vosotros recibís Mis Bendiciones, por su intercesión, son almas muy atacadas por satanás. Por eso os pido que las protejáis con vuestra oración y con todo lo demás que podáis hacer por ellas, sacrificios, penitencias, ayunos, porque a través de ellas, vosotros recibís innumerables bienes del Cielo.

Sed agradecidos, Mis pequeños. Ciertamente, si Yo no os digo esto, hubieran pasado desapercibidas para vosotros estas almas, que se dan por cada uno de vosotros, porque se han unido perfectamente a Mi Hijo Jesucristo. Cubridlas con vuestra oración, protegedlas de todo mal y, sobre todo, porque a vosotros os ayudan a no sufrir tanto. Uníos a ellas lo más que podáis y aprended de estas almas que mucho os pueden enseñar.
Gracias, Mis pequeños.

Quinto Misterio. Habla Dios Padre.
Sobre: Sed de ésos santos de los que os hablé, de ésos santos que entendieron que cuando son tomados por Mí, vuestro Dios, deben desaparecer, su voluntad debe desaparecer, para que Mi Voluntad se dé perfectamente en ellos.

Hace tiempo, Mis pequeños, os hablé de lo que es la madurez en el Amor. Que no fuerais como los niños, que nada más piden y piden, que son, en cierta forma, egoístas. Quieren toda la atención para ellos, quieren que se les esté consintiendo. Vosotros, ya fuisteis consentidos por Mí, os he enseñado mucho, tenéis mucho de Mi parte y ya sois de ésas almas que ya podéis dar, por el conocimiento que tenéis y porque Mis Gracias y Bendiciones se han derramado profusamente sobre vosotros.

Estos son tiempos de donación, estos son tiempos en que Me ayudaréis grandemente con vuestra donación. Al ser ya maduros espiritualmente, ya no buscáis, como el niño pequeño, el dame, dame, sino ahora, ya, al ser adultos, espiritualmente hablando, ya llegáis a Mí y Me decís que en qué vosotros Me podéis ayudar.

Mucho podéis hacer por Mí, Mis pequeños y por vuestros hermanos. Cuando vosotros os hacéis pequeños y os dais perfectamente por Mí, sois instrumentos perfectos.

El instrumento perfecto, es aquel que Yo puedo mover libremente, a Mí Voluntad, sin que ponga nada de su parte.

Imaginad que un martillo o un serrucho pudieran pensar y que los quisierais utilizar para hacer un mueble y, cuando los quisierais usar, cortando o clavando, no saliera de acuerdo a lo que tuvierais ideado, porque ellos se movieran y que todo os saliera mal.

Ciertamente es un ejemplo burdo, sencillo, pero debéis ser, Mis pequeños, olvidados de vosotros mismos, confiando plenamente en Mí, vuestro Dios y que no pongáis nada de vuestra parte y, sobre todo, que no pongáis en tela de juicio Mis decisiones sobre vosotros. Que Mi Voluntad se pueda dar plenamente sobre vosotros y, vosotros, ni siquiera preguntéis o dudéis de lo que Yo estoy haciendo a través de vosotros para el bien de vuestros hermanos.

Ciertamente, Mi forma de actuar y de pensar, es muy diferente a la vuestra. Os he dicho que Yo podría hacer las cosas sin necesidad de vuestra actuación, pero Yo deseo que vosotros seáis corredentores junto con Mi Hijo y, esto es un gran honor para una pequeña creatura, como sois vosotros. Os quiero premiar, ciertamente, de algo que no viene de vosotros, porque Soy Yo, a través de vosotros el que actuará, pero lo que Yo premio, es vuestra docilidad, vuestra confianza, vuestra Fe absoluta en Mí y, el premio que Yo os daré, será inmenso. Vosotros os alegraréis en recibirlo y Yo Me alegraré en dároslo, por eso os pido que actuéis en plena confianza en lo que Yo os pida. No dudéis, a pesar de que vuestra naturaleza humana os lleva a ello. Sed de ésos santos de los que os hablé, de ésos santos que entendieron que cuando son tomados por Mí, vuestro Dios, deben desaparecer, su voluntad debe desaparecer, para que Mi Voluntad se dé perfectamente en ellos.
Gracias, Mis pequeños.