LAS HORAS DE LA PASION DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO
VEINTICUATRO HORAS  DE LA PASION


Meditaciones Sobre la Pasión de Nuestro Señor Jesucristo

Para Acompañar a Nuestro Señor Jesucristo, En Cada hora de su Pasión. 

Por Luisa Picarretta, hija de la Divina Voluntad. (En proceso de beatificación)

Para Hacer la horas consultar:
http://www.theworkofgod.org/Spanish/Devotns/Stations/meditaciones_pasion_Jesus_Cristo.htm

  DEVOCIÓN A LA PRECIOSÍSIMA SANGRE DE JESUCRISTO  



En Julio de 1995, exactamente a las 3 de la tarde, hora de la Divina Misericordia, Nuestro Señor llamó por primera vez a Bernabé Nwoye, un joven de 17 años, de Olo, Estado de Enugu, Nigeria. Nuestro Señor pidió a Bernabé que adorara Su Preciosa Sangre, y lo consolara de todos los ultrajes cometidos contra Ella.

CONSAGRACIÓN A LA SANGRE PRECIOSA DE JESUCRISTO
(rezar diariamente meditando)

Consciente de mi nada y de Tu Sublimidad, Misericordioso Salvador, me postro a Tus pies, y Te agradezco por la Gracia que has mostrado hacia mí, ingrata creatura.
Te agradezco especialmente por liberarme, mediante Tu Sangre Preciosa, del poder destructor de satanás.
En presencia de mi querida Madre María, mi Ángel Custodio, mi Santo patrono, y de toda la corte celestial, me consagro voluntariamente, con corazón sincero, oh queridísimo Jesús, a Tu Preciosa Sangre, por la cual has redimido al mundo del pecado, de la muerte y del infierno.
Te prometo, con la ayuda de Tu gracia y con mi mayor empeño, promover y propagar la devoción a Tu Sangre Preciosa, precio de nuestra redención, a fin de que Tu Sangre adorable sea honrada y glorificada por todos.
De esta manera, deseo reparar por mi deslealtad hacia Tu Preciosa Sangre de Amor, y compensarte por las muchas profanaciones que los hombres cometen en contra del Precioso Precio de su salvación.
¡Oh, si mis propios pecados, mi frialdad, y todos los actos irrespetuosos que he cometido contra Ti, oh Santa y Preciosa Sangre, pudieran ser borrados!
He aquí, querido Jesús, que te ofrezco el amor, el honor y la adoración que tu Santísima Madre, tus fieles discípulos y todos los Santos han ofrecido a Tu Preciosa Sangre. Te pido que olvides mi falta de fe y frialdad del pasado, y que perdones a todos los que te ofenden.
¡Oh Divino Salvador! rocíame a mí y a todos los hombres con Tu Preciosa Sangre, a fin de que te amemos, ¡oh Amor Crucificado, de ahora en adelante con todo nuestro corazón, y que dignamente honremos el Precio de nuestra salvación! Amén

Bajo Tu amparo nos acogemos, Santa Madre de Dios, no desprecies nuestras súplicas en las necesidades, antes bien, líbranos de todos los peligros, ¡oh Virgen siempre gloriosa y bendita!


     
Mensajes de Dios y la Virgen María
http://kyrieokumbaya.blogspot.com.es/
* Blog, en proceso de remodelación, disculpen las molestias

martes, 14 de junio de 2016



Los falsos profetas de Baal de nuestros días. ¿Quénes son?



Justo hace pocos días, se leyó en la Santa Misa el pasaje del libro de los Reyes sobre Elías y los 450 sacerdotes de Baal. Ese día, mi director espiritual celebró la Misa temprano, y después tuvo un momento para comentarme su reflexión personal sobre esta lectura del Antiguo Testamento, y de esa reflexión nace este pequeño escrito.
Para situarnos un poco en la historia, recordaremos que Elías vivió en tiempos del rey Acab. Acab fue el séptimo rey de Israel, que sucedió a su padre Omri en el año 918 a.C. y reinó veintidós años. Acab se casó con Jezabel, hija de Ed-Baal, rey de Tiro,  mujer ambiciosa e idólatra, quien ejerció gran influencia para introducir en Israel el culto de Baal y Astoret.
Acab erigió un templo en Samaria al dios Baal y persiguió a los profetas de Dios. A causa de esta apostasía Dios castigó a Israel con tres años de sequía y hambre, hasta que el profeta Elías desafió y eliminó a los profetas de Baal en el monte Carmelo. La forma en que lo hizo la recordamos bien. Elías habló con valentía ante todo el pueblo, diciéndoles que sólo él había quedado como profeta al servicio del Dios de Israel, mientras que 450 profetas apostataron de su fe, rindiendo culto al falso dios Baal.
Es entonces cuando Elías les amedrenta, diciéndoles que escojan entre el dios Baal o el Dios de Israel. Y para ello les reta a pasar una prueba que hará saber a todo el pueblo quién es el verdadero Dios, a través de la fe inquebrantable de aquel hombre escogido como Profeta del Altísimo.
Los sacerdotes de Baal, acceden al reto y empiezan sacrificando al buey asignado, lo ponen en el altar, sin fuego, tal y como Elías ha solicitado. Empiezan a llamar durante largas horas a su dios, Baal, clamando y danzando para que baje el fuego que consuma la víctima. Pero nada sucede, y finalmente, aborrecidos y cansados, desisten de su vano intento.
Contrariamente, Elías, después de presenciar la derrota de aquella muchedumbre de apóstatas, prepara el altar en la forma que sabe agradará al Dios de sus padres, colocando 12 piedras, símbolo de las 12 Tribus de Israel, y tras colocar sobre la leña sin prender, al animal descuartizado y rocíado por tres veces con agua, clama a Dios y éste enciende el fuego que consumirá la leña, el altar y la víctima. Este hecho, hace que el pueblo reconozca al verdadero Dios y le alabe postrado en el suelo.
Ciertamente, la palabra de Dios, es eterna, perpétuamente estable, tal y como leemos en la Escritura. Ella siempre tiene un mensaje actual que transmitir a cada generación que ora y medita en ella, pidiendo la luz al Espíritu Santo.
La reflexión que me hacía mi director en referencia a este pasaje, aplicándolo a nuestros días, es la de darnos cuenta de cómo la verdad siempre tiene escasos seguidores, a veces solo uno, como en este caso el profeta Elías, y no por ello deja de ser menos verdad.
Así percibimos que pasa hoy lo mismo que en tiempos del Profeta. Hay muchos profetas, es decir, elegidos de Dios en la Iglesia Católica. Muchos sacerdotes, almas consagradas y escogidas desde siempre, con las que el Señor contó para acercarle almas a Él. Pero muchos de ellos, por diversidad de causas y situaciones ya no sirven al verdadero Dios.
Infiltrada como en tiempos de Acab, la religión verdadera, es atacada, asesina a los verdaderos profetas de Dios, justamente por aquellos que debieran predicarla y amarla, pero se han dejado convencer, lo mismo que Acab lo hiciera por su esposa pagana, Jezabel, y ahora adoran a dioses falsos, apostatando de Cristo y de su Iglesia.  Y ésto no es simple paradoja. Vemos como muchos de los que debieran adorar al Único y Verdadero Dios, no tienen reparo en poner a otros díoses a la misma altura del Dios único y verdadero, tal y como presenciamos el 6 de enero en el vídeo de las Intenciones del Apostolado de la Oración.
Del mismo modo,  hemos tenido que escuchar frases asombrosas llenas de falta de celo apostólico como “no es necesario dejar el protestantismo y cambiarse a la religión católica”, o bien  que “cada cual desde su fe se podrá salvar” o que “en el Cielo nos encontraremos todos, todos”…….  Ante estas y otras aberrantes barbaridades condenadas por el magisterio de la Iglesia Católica, muy pocos de los jerarcas de nuestra Iglesia se rasgan las vestiduras y dejan solo al Señor. ¡Qué pocos profetas verdaderos quedan en la Iglesia Católica!
Pero, para gloria de Dios, la historia se repite nuevamente, como en tiempos de Elías. Valientes pastores como  Burke, Sarah, Scheneider, Oster, son algunos de los “Elías” que ya han empezado a alzar su voz y a clamar por las ovejas que pueden perderse eternamente.
Nosotros, los fieles, estamos espectantes ante lo que se está desplegando ante nuestros ojos, observando como estos obispos y cardenales, ostensiblemente, sin respetos humanos,  están encarándose como Elías a todos los apóstatas para que tomen partido y se decidan por servir o al dios falso, al dios del mundo, del demonio y de la carne, o al Dios verdadero, el que va contra estos tres enemigos del alma y quien el que no contenta a la mayoría y a las masas, porque su Reino no es de este mundo.
El pueblo fiel, está observando como por parte de una gran mayoría de la jerarquía eclesiástica, se intenta “provocar el fuego” que haga arder la víctima, un fuego destructor, en este caso, de la verdad y la fe que promueve el magisterio. Dicha  mayoría eclesiástica es aquella que no quiere perder su status, su cargo, su prestigio o su honra personal y ha vendido a su Dios, ha preferido medrar junto al pecado antes que perder todas estas posesiones mundanas. Sus “clamores y llamadas a su falso dios”  son las herejías que día a día salen de sus bocas,  y sus “danzas y cánticos” las complicidades con el mundo y las élites de los gobiernos mundiales, que unidas a ellos adoran al Baal de nuestros días, el demonio a quien sirven los poderes terrenos(aquí) . Nunca vimos una Iglesia tan cercana a los líderes mundiales que se dedican a atacar los derechos de Dios, ni encontramos tampoco antes, un descarado interés en promover el mal como el hallado en algunos de sus escritos o sus proyectos.
Como Elías, los prelados fieles, profetas verdaderos de nuestro tiempo, esperan pacientes el “segundo turno”. En su momento, dispondrán también el altar, dispondrán sus voces clamando a Dios, y Dios les escuchará, y hará descender el fuego que destruya todo error y herejía. Hará sucumbir todos los intentos de demolición de la Verdadera Iglesia de Jesucristo.
Por el momento toca orar mucho por ellos y esperar a que llegue pronto ese “segundo turno”, que representará la Victoria de la Iglesia a través del Inmaculado Corazón de María, tal y como la Virgen dijo a los pastorcillos de Fátima. CAPILLA1Victoria sobre la falsedad, cual fue la del profeta Elías.
Seamos pacientes, no desesperemos. A veces, lo estamos experimentando muchos, el tiempo parece interminable, y ya quisiéramos vivir la victoria de Nuestro Dios. De ahí la llamada a intensificar  en la oración, ahora más
que nunca, para que la fe de nuestros amados “Elías” no decaiga y veamos pronto la restauración de la fe y de las costumbres y la reconstrucción de la Iglesia Verdadera de Jesucristo. Dios nos permita ser testigos de éste prendimiento de fuego en Ella cual Segundo Pentecostés. Que pronto podamos ver restaurada y venerada la verdadera Una, Santa, Católica y Apostólica Iglesia de Nuestro Señor Jesucristo.

viernes, 3 de junio de 2016

MES DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS





     
En el mes de Junio, ofrece al Sagrado Corazón de Jesús diariamente estas oraciones:

Por la señal de la Santa Cruz...


Oración preparatoria.- Dios mio, me postro ante vuestra soberana presencia: yo os adoro en unión de vuestro Santísimo Hijo y deseo unir mi corazón al suyo para ofreceros una oración pura y agradable a Vuestros Divinos ojos. Y Vos, Virgen Santísima, Ángel de mi guarda y santos de mi devoción, interceded por mí,a fin de que pueda meditar las excelencias del Amor de Cristo. Amén.

Deprecaciones.- Oh! Corazón Amorosísimo de Jesús, por vuestra  herida preciosa abierta para dar paso a las llamas de Vuestro inmenso Amor, haced que el incendio de la caridad purifique nuestros corazones de la inmundicia del pecado. Padrenuestro, Avemaría y Gloria.

Oh! Corazón Sacratísimo de Jesús, por vuestra Corona de espinas que os atormentó con las puntas crueles de nuestros pecados, alcanzadnos un santo y sincero remordimiento de nuestras culpas. Padrenuestro, Avemaría y Gloria.


Oh! Corazón dulcísimo de Jesús, por vuestra Cruz plantada como árbol frondoso alimentado por la Sangre Divina, signo de vuestro ardiente deseo de ser  crucificado, concedednos una entera resignación a los designios de la Providencia. Padrenuestro, Avemaría y Gloria.

Consagración al Sagrado Corazón de Jesús

¡Oh Corazón dulcísimo de Jesús, Rey de Amor! Por mediación de vuestra Madre y Madre mía la Santísima Virgen María, acepto muy gustoso/a el pacto que Vos me proponéis de cuidar Vos de mí y de mis cosas y cuidar yo de Vos y de Vuestra Gloria.

Todo lo mío lo pongo en vuestras manos, mi familía, negocios y ocupaciones todas; mi cuerpo con sus sentidos, salud y vida; mi alma con sus potencias, virtudes y méritos; mi propia salvación y santificación.

Cuidad Vos de mí.

Yo en cambio cuidaré de Vos: de glorificaros cuanto pueda. Os prometo contribuir con comuniones, misas, rosarios, oraciones y jaculatorias; con la paciencia en sufrir la cruces ordinarias de la vida; con el fiel cumplimiento de las obligaciones de mi estado; con obras de misericordia, con limosnas y sacrificios; con la propaganda, con el ejemplo, de palabra y por escrito, a daros toda gloria y reparación que me sea posible. Quiero extender por todo el mundo vuestro reinado de Amor. Hacedme perfectísimo amante y apóstol de Vuestro Amantísimo Corazón. Amén.

Todo sea por Vos.
Corazón Sacratísimo de Jesús.
Sagrado Corazón de Jesús,
en Vos confio.

Dulce Corazón de María,
sed nuestra salvación y guia.

***

LA GRAN PROMESA DE LOS NUEVE PRIMEROS VIERNES DE MES

Jesucristo dijo: "No dejaré morir eternamente a ninguno que se haya consagrado a mi Divino Corazón".

"Prometo, en el exceso de mi Misericordia, que Mi Amor Todopoderoso concederá a todos los que hayan comulgado nueve primeros de mes seguidos la gracia de la penitencia final. No morirán en mi desgracia, ni sin recibir los Sacramentos y mi corazón será su refugio seguro en aquella hora".



SAGRADO CORAZÓN EN TI CONFÍO


Postrado ante tus pies, humildemente,
Vengo a pedirte Dulce Jesús mío,
Poderte repetir constantemente:

Sagrado Corazón, en Ti confío

Si la confianza es prueba de ternura,
Esta prueba de amor darte yo ansío,
Aun cuando esté sumido en amargura,

Sagrado Corazón, en Ti confío.

En las horas más tristes de mi vida,
Cuando todos me dejen, ¡Oh Dios mío!,
Y el alma esté por penas combatida,

Sagrado Corazón, en Ti confío.

Aunque sienta venir la desconfianza,
Y aunque todos me miren con desvío,
No será confundida mi esperanza:

Sagrado Corazón, en Ti confío.

Si contraje Contigo santa alianza
Y te di todo mi amor y mi albedrío,
¿Cómo ha de ser frustrada mi esperanza?

Sagrado Corazón, en Ti confío.

Y siento una confianza de tal suerte,
Que sin temor a nada, Jesús mío,
Espero repetir hasta la muerte:

¡Sagrado Corazón de Jesús...en Ti confío!.


AMÉN

***

Nota de TLHDC.- Estimados amigos y hermanos en Cristo, os comparto estas Oraciones del mes del Sagrado Corazón de Jesús para  poder  honrarLo todos los días del mes de Junio.
Deseo que sean de vuestro agrado. ¡Que Dios os bendiga!
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Reeditado
Mayo19_16 Dejasteis que el mismo satanás se sentara en la Silla del santo que representa a Mi Cristo


Rosario vespertino.


Temas:

  • Esta iluminación de vuestras conciencias os llevará, Mis pequeños, a que recapacitéis, a que entendáis cómo, a pesar de tantos años vividos sobre la Tierra, no habéis empezado, ni si quiera, a amar verdaderamente.
  • Mi Santo Espíritu os dará ese conocimiento en breve, lloraréis de corazón, los que realmente Me amáis y para otros seguirá la indiferencia hacia Mí, vuestro Dios.
  • No habéis defendido a la Iglesia de Mi Hijo, contra los ataques de satanás, dejasteis entrar al pecado y la maldad al Recinto Santo y dejasteis que el mismo satanás se sentara en la Silla del santo que representa a Mi Cristo, a Mi Hijo en la Tierra.
  • Orad, orad, Mis pequeños, para que no dudéis en estos momentos de prueba, en ningún momento dudéis, Yo estoy con vosotros, Soy vuestro Dios, Soy el Amor y Yo os puedo perdonar cualquier pecado, si vosotros os arrepentís de corazón, Mi Misericordia es Infinita, Mi Amor es Infinito.
  • Cuando haya finalizado la prueba y os deis cuenta lo que permití para todos vosotros, Me lo agradeceréis infinitamente, porque, como vosotros sabéis, de un mal, siempre saco un Bien.

  • Mensaje de Dios Padre y la Santísima Virgen María a J. V.

Primer Misterio. Habla Dios Padre.
Sobre: Esta iluminación de vuestras conciencias os llevará, Mis pequeños, a que recapacitéis, a que entendáis cómo, a pesar de tantos años vividos sobre la Tierra, no habéis empezado, ni si quiera, a amar verdaderamente.  

Hijitos Míos, os he venido preparando espiritualmente, para que recibáis con alegría, con respeto, con amor, los acontecimientos que se presentarán en la vida de cada uno de vosotros y, también, los que se presentarán a nivel mundial.

Os he pedido que permanezcáis en estado de Gracia, para que podáis soportar las pruebas que permitiré en vuestra vida, os digo soportar, Mis pequeños, porque aún, cuando os haga ver vuestro interior, lo haré delicadamente, con amor.

Son pruebas fuertes, Mis pequeños, porque mucho dolor Le habéis causado a Mi Corazón vosotros y, cuando Yo os muestre el estado de vuestra alma, sufriréis de amor por el daño que Me habéis hecho a lo largo de vuestra existencia.

No es una venganza Mía hacia vosotros, Mis pequeños, es una Enseñanza que tendréis, de cómo os debisteis haber comportado Conmigo, con vuestro Dios, y no lo hicisteis.

Mis pequeños, durante vuestra existencia, existencia diaria de vuestra vida, en vuestra escuela, en vuestro trabajo, a veces alguien que os quiere y a veces, alguien que no os quiere, os hacen ver vuestros errores y os duelen, pero si vosotros tenéis la Sabiduría suficiente y, sobre todo, sabéis que algunos de ellos lo están haciendo por amor para que vosotros os perfeccionéis, a pesar de que, os duela, lo agradecéis, porque eso os lleva a que os perfeccionéis, y eso es lo que quiero de vosotros.

Esta prueba que tendréis, que en breve se os dará, conoceréis en vuestro interior, lo que habéis hecho mal a lo largo de vuestra existencia, y en esto quiero puntualizar algo. Yo os concedí el don de la vida para servirMe, para que Me ayudarais, como corredentores, en el lugar de Mi Hijo, que ahora os corresponde, para salvar a infinidad de almas. Vinisteis a producir amor, vinisteis a quitarle poder a satanás al estar vosotros Conmigo, al vivir en las Virtudes, al vivir en el Amor, al dar ejemplo a vuestros hermanos de que estáis Conmigo.

Vinisteis a una misión bellísima, que es vivir el Amor, porque lo viviréis eternamente, los que queráis venir Conmigo, al final de vuestra existencia.

Al actuar en el Amor, aquí en la Tierra, os vais preparando para que el paso al Reino de los Cielos, no sea difícil ni doloroso y menos, llenos de temor. Como alguna vez os dijo Mi Hijo: ¡Tenerle miedo al Amor! Soy Todo Amor, ¿cómo Me podéis tener miedo a Mí, que quiero lo mejor para vosotros, que os he cuidado a lo largo de vuestra existencia y quiero daros Mi Reino para que lo gocéis eternamente y, aun así, Me teméis en ésos momentos de cambio, de transición?

Mis pequeños, si Me teméis, si teméis ésos momentos, es que no estáis preparados todavía para amar. ¿Cuánto tiempo habéis vivido sobre la Tierra y aún no habéis aprendido a amarMe?, y si no habéis aprendido a amarMe a Mí, menos habéis aprendido a amar a vuestros hermanos.

Esta iluminación de vuestras conciencias os llevará, Mis pequeños, a que recapacitéis, a que entendáis cómo, a pesar de tantos años vividos sobre la Tierra, no habéis empezado, ni siquiera, a amar verdaderamente. Es triste que os lo diga, Mis pequeños, pero así es.

Meditad esto, preparaos, la prueba viene, estaré con vosotros y, en vuestro libre albedrío, vosotros escogeréis el mejoraros o el manteneros como habéis estado y vivir en la mediocridad, que eso, a Mí, como vuestro Dios, como vuestro Creador, no Me gusta, fuisteis creados para ser perfectos, no para ser mediocres y menos, para ser malos, como satanás lo es.
Gracias, Mis pequeños.

Segundo Misterio. Habla Dios Padre.
Sobre: Mi Santo Espíritu os dará ese conocimiento en breve, lloraréis de corazón, los que realmente Me amáis y para otros seguirá la indiferencia hacia Mí, vuestro Dios.

Hijitos Míos, Yo Soy un Dios Justo, Yo os creé, pero os di total libertad de actuación. Vosotros habéis escogido vuestro camino, habéis escogido a quién amar y a quien odiar. Vosotros, habéis tenido innumerables ocasiones, a lo largo de vuestra existencia, para encontrarMe, venir a Mí, amarMe, si así lo queríais o escoger al enemigo, servirle e ir en contra Mía.

Yo Soy un Dios Justo y os he dado la libertad total de actuación. Mi Santo Espíritu Vive en todos vosotros, Él os ha aconsejado, a lo largo de vuestra existencia, lo que es bueno, lo que es malo, lo que daña Mi Sacratísimo Corazón y lo que, también, lo alegra.

Vosotros, en vuestro interior, sabéis perfectamente cómo habéis actuado Conmigo. Sabéis, perfectamente, el grado de maldad de vuestros pecados, sabéis cómo ellos afectaron Mi Corazón. También sabéis como vosotros Me disteis alegrías que también gocé inmensamente.

Ciertamente, a lo largo de vuestra existencia, y porque os amo, os he reprendido cuando he visto que vosotros vais por mal camino. Algunos de vosotros entendisteis la lección y, los que no, preferisteis manteneros en el pecado, en la maldad hacia Mí y eso Me duele inmensamente. Satanás sabe lo que Me causan vuestros pecados, vuestra actuación hacia Mí, vuestra actuación hacia vuestros hermanos.

Por todos los acontecimientos pasados, que son historia para vosotros pero, para Mí, son un eterno presente, así es como satanás ha ido conociendo a la humanidad y de ahí ha ido sacando sus conclusiones para atacarMe, para que Mi Corazón sufra, a veces, a niveles altísimos, porque el sufrimiento de Mi Corazón, que es muy sensible, por ser Puro, Santísimo, Divino, Lo ataca constantemente para desquitarse del Juicio que le realicé.

Muy pocos de vosotros reparáis por vuestros pecados, reparáis por vuestro olvido hacia Mí. Muy pocos Me buscáis constantemente y Me pedís que os acompañe durante vuestra vida, a lo largo del día y aún en la noche.

Vosotros no pensáis en Mí, como Yo pienso continuamente en vosotros. Satanás Me hace daño al dañar vuestras almas y vosotros, también al aceptar lo que él os pone como tentación y vosotros permitís que entre en vuestro corazón.

Vosotros os llenáis de su malicia, actuáis y también habláis de acuerdo a lo que tenéis en vuestro corazón. No os dais cuenta cuánto dolor Me habéis causado a lo largo de vuestra existencia, aunque, ciertamente, a ratos, os habéis comportado bien, pero pocas veces Me habéis agradecido y ofrecido ésos momentos en los cuales actuasteis bien y Me los disteis. Os distraéis demasiado con las cosas del Mundo y os acordáis muy poco de Mí, vuestro Dios y Creador.

No os dais cuenta o no os queréis dar cuenta, porque no os conviene el saber, cómo satanás os ha ido manipulando y os ha ido separando de lo que debéis hacer, para lo que vinisteis, para lo que Me deberéis dar cuentas al final de vuestra existencia.

Muchos pasáis por la vida sin hacer prácticamente nada para lo que fuisteis creados y todavía os daré alguna oportunidad de conocer cómo habéis dañado Mi Corazón, porque no Me tuvisteis a Mí en vuestro corazón. He sido el Dios Desconocido para muchos de vosotros, no habéis vivido para Mí, no Me habéis ofrecido lo bueno que habéis hecho y, todo Me lo debéis a Mí.

Os queda poco tiempo para recapacitar y entender el por qué fuisteis creados, todavía muchos de vosotros sentís que fue un castigo el haberos dado la vida, cuando es todo lo contrario, Mis pequeños, es una Bendición que pocas almas han tenido, en comparación de la infinidad de almas que no han, todavía, bajado a la Tierra a servirMe. Mi Santo Espíritu os dará ese conocimiento en breve, lloraréis de corazón, los que realmente Me amáis y para otros seguirá la indiferencia hacia Mí, vuestro Dios. ¿De qué lado estaréis, Mis pequeños?, de los que Me amáis o de aquellos a los que les Soy indiferente y, a veces, hasta molesto en vuestra vida.
Gracias, Mis pequeños.

Tercer MisterioHabla la Santísima Virgen María.
Sobre: No habéis defendido a la Iglesia de Mi Hijo, contra los ataques de satanás, dejasteis entrar al pecado y la maldad al Recinto Santo y dejasteis que el mismo satanás se sentara en la Silla del santo que representa a Mi Cristo, a Mi Hijo en la Tierra.

¡Ay!, ¡Iglesia de Mi Hijo, cómo le habéis fallado!, vosotros, ministros de la Iglesia que Mi Hijo fundó, habéis preferido al Mundo antes que defender a Mi Hijo.

A lo largo de vuestra existencia os habéis acobardado. Los primeros que vivieron con esta Gracia tan grande, de ser ministros de Ella, la defendieron muchas veces, con  su propia vida, ofreciendo su sangre a Mi Hijo, y reparando los errores de los hombres, pero, ahora, Mis pequeños, ministros de la Iglesia, preferís el gozo del Mundo y ya no os dais como pastores del rebaño, protegiéndolo y llevándolo por caminos seguros y ayudándole a crecer en vida espiritual y en Sabiduría Divina. ¿Qué habéis hecho con la Iglesia de Mi Hijo?

Soy vuestra Madre, la Siempre Virgen María, Yo la he protegido contra los ataques de satanás, la he cuidado, para que satanás no la destruyera. Son pocos los ministros, los sacerdotes que la han cuidado, que la llevan en su corazón, y han sufrido, porque la misma Iglesia los ataca, por amarla, por respetarla, por mantener la Vida que Mi Hijo le dio con Su Muerte.

¡Cuánta maldad lleváis muchos de vosotros, obispos, cardenales! Habéis visto por vuestros intereses mezquinos. Habéis buscado el goce de vuestro cuerpo antes que el goce de vuestra alma, a pesar que vuestra investidura era alta.

Los sacrilegios que habéis cometido, os acusarán el día de vuestro Juicio, vuestro mal ejemplo, vuestros delitos carnales os llevarán al lugar del castigo.

Fuisteis escogidos por el Padre, para que tuvierais una posición bellísima y altísima dentro del pueblo. El ser representante sacerdotal ante los hombres, es una Gracia, es una Bendición muy grande para un hombre y, vosotros, no estuvisteis a la altura de ésa Gracia tan grande y preferisteis, en vuestra soberbia, sacarle provecho material, humano, a vuestra posición, que debió de haber sido de servicio y de amor, de enseñanza y de donación, como Mi Hijo os enseñó.

¡Cuánta maldad se ha introducido dentro del Templo Santo!, porque vosotros la dejasteis entrar. No habéis defendido a la Iglesia de Mi Hijo, contra los ataques de satanás, dejasteis entrar al pecado y la maldad al Recinto Santo y dejasteis que el mismo satanás se sentara en la Silla del santo que representa a Mi Cristo, a Mi Hijo en la Tierra.

La maldad se volverá sobre vosotros, vosotros la protegisteis, quisisteis vivir en ésa maldad, dejasteis que satanás habitara entre vosotros y aún dentro de vosotros y ¿creéis acaso que él os lo agradecerá?, ¡estáis muy equivocados, Mis pequeños!, se volverá sobre vosotros y os atormentará por toda la eternidad por los favores que le concedisteis. Así paga satanás. Os volvéis demonios, porque eso es lo que dejasteis entrar en vuestro corazón, su maldad, y traicionasteis al Santo de los Santos, que es Mi Hijo.

Yo, vuestra Madre, la Siempre Virgen María, voy cuidando a aquellos ministros santos, aquellos que han sido despreciados por su santidad, por su belleza de corazón, por su bondad, por el respeto a las Leyes y al Amor de Mi Hijo; voy cuidando a la Iglesia de Mi Hijo y la voy preservando de los ataques de satanás.

Estos son los tiempos en que veréis la Verdad, cómo, aquellos a los que veíais santos y grandes en la Iglesia de Mi Hijo, caerán; conoceréis sus obras, su maldad y recibirán su paga al ser juzgados por Mi Hijo.

En cambio, aquellos que sufrieron por las mismas autoridades eclesiásticas, que fueron despreciados porque eran buenos, surgirán y serán posicionados más alto de lo que estaban aquellos que los oprimían y así, se cumplirá la Promesa de Mi Hijo, que la Iglesia, Su Iglesia, se va a mantener hasta el fin del Mundo.

Manteneos, pues, Mis pequeños, fieles, a lo que Mi Hijo os enseñó. Manteneos fieles a los sacerdotes, ministros santos, los que se dejan guiar por lo que en las Escrituras está, que es la Palabra Divina de Mi Hijo y la Presencia del Padre y que, bajo la acción del Espíritu Santo, se seguirá moviendo la Iglesia en Santidad, porque la Iglesia es Santa, como Mi Hijo es Santo.

Seguid pues, Mis pequeños, los que estáis con Nuestro Dios y Señor, en Su Santísima Trinidad, con los que estáis Conmigo, vuestra Madre Santísima, la Siempre Virgen María. Manteneos defendiendo lo que es vuestro también, Mis pequeños, porque vosotros amáis lo que Mi Hijo os dejó, defended Nuestra Iglesia, defended sus Valores, defended la Vida de Mi Hijo, que vive en ella y que os da Vida a vosotros.
Gracias, Mis pequeños.

Cuarto Misterio. Habla Dios Padre.
Sobre: Orad, orad, Mis pequeños, para que no dudéis en estos momentos de prueba, en ningún momento dudéis, Yo estoy con vosotros, Soy vuestro Dios, Soy el Amor y Yo os puedo perdonar cualquier pecado, si vosotros os arrepentís de corazón, Mi Misericordia es Infinita, Mi Amor es Infinito.

Hijitos Míos, a lo largo de vuestra existencia, vosotros habéis tenido momentos dolorosos, de prueba, pero, a veces, estos momentos han venido de Mí, vuestro Dios y otras veces, han sido ataques del enemigo.

Cómo saber cuándo es de Uno y cuándo es de otro, Mis pequeños, os preguntaréis. Un padre que os ama o una madre que también os ama, os van a reprender cuando cometéis un error, pero el castigo que os merecéis, al final os va a dejar paz y de él sacaréis un bien que os ayudará a crecer espiritualmente o socialmente.

Cuando es de satanás, siempre os sentiréis mal, no os dejará paz en vuestro corazón, es más, os dejará odio, deseos de venganza, irritabilidad, enemistad.

Vosotros tendréis estos momentos de prueba que os envío Yo, para que crezcáis, para que os perfeccionéis, porque pasaréis vosotros, los escogidos, a los cielos Nuevos y a las Tierras Nuevas. Seréis hombres y mujeres restaurados por Mi Gracia, hasta se podría decir que seréis superhombres y súper mujeres, no por los poderes, como ahora veis en películas o en revistas, no, Mis pequeños, súper hombres y súper mujeres, por los Dones del Espíritu Santo.

Os he dicho que satanás, ciertamente, os concede poderes, pero para atacar a vuestros hermanos y son poderes malignos, que quitan la libertad del hombre y le causan un mal. Cuando Yo os hablo de ser poderosos en el espíritu, es para que os volváis como Mi Hijo Jesucristo, que os vino a servir, se vino a dar por vosotros, vino a Enseñar, para que crecierais todos vosotros y en total libertad. En Mi Santísima Trinidad, Nosotros no presionamos, vosotros sentís ésa libertad de escoger estar Conmigo o despreciar lo que Yo os doy, con satanás no tenéis opción, quedáis encadenados a él, os quita la libertad, la paz, la alegría, el amor.

Los que vayáis a quedar para los Cielos Nuevos y las Tierras Nuevas, como os dije, seréis ésos nuevos hombres, pero por los Dones de Mi Santo Espíritu. Los que seréis tomados para vivir en el Reino de los Cielos, también deberéis ser transformados con las pruebas que Yo permitiré que tengáis, que ellas os llevarán a la santificación de vuestras almas en muchos casos, y en otros, os llevará al arrepentimiento de vuestras faltas, para que luego seáis purificados en el Purgatorio y, después, se os abrirán los Cielos para recibiros eternamente.

El estar Conmigo y buscar lo Mío, os va a asegurar vuestra salvación eterna y eso os debe llenar de una gran alegría. El simple hecho de saber que Yo voy a permitir éstos cambios en la Tierra, en vuestra persona, en vuestra espiritualidad, os debe llenar de alegría,porque Yo cuido de todos vosotros, de los buenos y, aún de los malos, pero que tienen posibilidad, todavía, de encontrar la Verdad y de vivir en el Amor.

Os busco y pongo todas las posibilidades en vuestro camino para que regreséis a Mí y, ciertamente, muchas almas comprenden las pruebas que os pongo a lo largo de vuestra existencia, pero, muchas más, se aferran a la maldad que ya dejaron nacer, crecer y desarrollarse en su alma y en su corazón. Ellas, ellas mismas ya no buscan que oréis por ellas, ya escogieron vivir para satanás desde la Tierra y desean estar con él, eternamente. Os he dicho que por ellas ya no oréis, ya escogieron a quién seguir y eso Me duele, Mis pequeños, porque, Yo, a todas las almas las creo con Amor y deseo que todas regresen Conmigo al final de su misión, pero satanás Me roba muchas.

Orad, orad, Mis pequeños, para que no dudéis en estos momentos de prueba, en ningún momento dudéis, Yo estoy con vosotros, Soy vuestro Dios, Soy el Amor y Yo os puedo perdonar cualquier pecado, si vosotros os arrepentís de corazón, Mi Misericordia es Infinita, Mi Amor es Infinito.

Volved, pues, a Mí, Mis pequeños, vuestro lugar está en el Reino de los Cielos. Aunque satanás os ataque, confiad en Mi Gracia, en Mi Perdón y regresaréis a Mí, os lo prometo. Recordad al buen ladrón, en los últimos momentos de su existencia, estando junto a Mi Hijo en la Cruz, se arrepintió de corazón y obtuvo su perdón, su Gracia y su salvación eterna.

Muchos, muchos de vosotros, que sentís que vivís en un pecado muy grave, que no tiene perdón, recordad, continuamente, a este buen ladrón, que mereció el Cielo con su arrepentimiento, al ver al Amor de los Amores junto a él, y Mi Hijo lo perdonó.

Podéis obtener el Perdón y Mi Gracia eterna si queréis regresar a Mí. Siempre os daré opciones para vuestra salvación, quiero vuestra salvación, venid, Mis pequeños, confiad, confiad plenamente en Mi Amor.
Gracias, Mis pequeños.

Quinto MisterioHabla Nuestro Señor Jesucristo.
Sobre: Cuando haya finalizado la prueba y os deis cuenta lo que permití para todos vosotros, Me lo agradeceréis infinitamente, porque, como vosotros sabéis, de un mal, siempre saco un Bien.

Hijitos Míos, estos tiempos que os voy a conceder de prueba, serán para que os probéis también a vosotros mismos y os preguntéis, cuánto habéis dejado entrar en vuestro corazón, de Mi Amor y de Mis Enseñanzas.

Son tiempos en que Mi Amor deberá estar fuertemente implantado en vuestro corazón. La Caridad la mostraréis hacia vuestros hermanos necesitados, os he dicho, que serán tiempos de tribulación, con catástrofes naturales.

En Mi Evangelización, Yo os decía que lo que le hagáis a vuestro hermano, Me lo estáis haciendo a Mí, en lo bueno y en lo malo. Estos serán tiempos de verMe en vuestros hermanos, en ayudarles en lo que necesiten, en compartir de lo que tengáis con aquellos que hayan perdido sus bienes materiales y aún los espirituales.

Sabéis cómo reacciona el hombre cuando pierde lo que tiene y, especialmente, aquellos que buscan las posesiones materiales a como dé lugar. Cuando las pierden, voltean a Mí, pero para blasfemarMe, porque no entienden lo que estoy permitiendo en su vida.

Son tiempos, estos y los que vendrán, para que os santifiquéis, mostrando Mi Presencia que debe vivir en vosotros, ya desde ahora, hacia vuestros hermanos.

Os he dicho que todas estas pruebas y toda esta tribulación, llevará al Mundo entero a que se viva Mi Amor en vuestro corazón y a vuestro alrededor, cuando lo deis a vuestros hermanos, y como os dijo Mi Madre la Siempre Virgen María, este Amor que derraméis, preparará a toda la humanidad a Mi Segunda Venida, porque Yo tengo que venir a Reinar en un Mundo en donde se viva Mi Amor, pero un amor práctico, un Amor que estéis dando, al daros a vuestros hermanos, al daros en totalidad, como Yo Me di por cada uno de vosotros y alcancéis vuestra salvación eterna, abriéndoos las Puertas del Cielo nuevamente.

Con Mi Donación, con vuestra donación y con la de vuestros hermanos, abriréis las Puertas del Cielo para vosotros mismos y para muchos de vuestros hermanos.

Agradeced lo que Yo os daré, porque será para vuestro bien, para que vivas el Verdadero Amor que Yo os Enseñé, que es el Amor de donación.Serán momentos bellos, en que os cuidaréis los unos a los otros, os faltará de lo material, pero sobreabundará de lo espiritual. Mi Amor os salvará, porque os ayudaréis los unos a los otros con Mi Amor en vuestro corazón.

Cuando haya finalizado la prueba y os deis cuenta lo que permití para todos vosotros, Me lo agradeceréis infinitamente, porque, como vosotros sabéis, de un mal, siempre saco un Bien. Vosotros veréis como malo, el que Yo os quite lo material, que os ha llevado al error por siglos. Yo os daré, en lugar de ésa materialidad que ha causado tantas muertes físicas y espirituales, Mis Regalos Celestiales; es cuando apreciaréis y os daréis cuenta en el error en el que vivisteis por siglos.
Gracias, Mis pequeños.