ADORACIÓN EUCARÍSTICA ONLINE 24 HORAS

Aquí tienes al Señor expuesto las 24 horas del día en vivo. Si estás enfermo y no puedes desplazarte a una parroquia en la que se exponga el Santísimo, o simplemente quieres saludar al Señor en algunos momentos de la jornada, aquí le tienes para rezarle con devoción:

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LAS HORAS DE LA PASIÓN DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO
Veinticuatro Horas de la Pasión


Meditaciones Sobre la Pasión de Nuestro Señor Jesucristo
Para Acompañar a Nuestro Señor Jesucristo, En Cada hora de su Pasión. 

Por Luisa Picarretta, hija de la Divina Voluntad. (En proceso de beatificación)

Para Hacer la horas consultar:


HORA DE SAN JOSÉ
Para hacer los Domingos, a la 21 horas
Domingos 09:00 PM



Mensajes de Dios y la Virgen María (MDM)
http://kyrieokumbaya.blogspot.com.es/
* Blog, en proceso de remodelación, disculpen las molestias

jueves, 27 de abril de 2017

A la meva Marona, la Moreneta, 27 d´Abril 

Solemnitat de la Verge de Montserrat- 
Patrona de Catalunya
Solemnidad de la Virgen de Montserrat-Patrona de Cataluña

Historia de Montserrat (click en imagen)


Virolai
Rosa d'abril morena de la serra,
de Montserrat estel
il.lumineu la catalana terra
guieu-nos cap el cel...
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"Rosa de abril morena de la sierra,
de Montserrat estrella
iluminad la catalana tierra
guiadnos hacia el cielo..."

Virolai
(Himne a la Verge de Montserrat)

(Himno a la Virgen de Montserrat)



CANÇÓ DE LA MORENETA

 Moreneta en sou, és que el Sol vos toca,
és que us toca el Sol,
el Sol de la Glòria.
Moreneta en sou,
moreneta... i rossa...

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CANCIÓN A LA MORENITA (popular catalana)


Morenita sois, es que el Sol os toca,
es que os toca el Sol,
el Sol de la Gloria.
Morenita soís,
morenita... y rubia...


(Mn, Jacint Verdaguer) "Mossèn Cinto"
sacerdot i poeta català 
sacertote y poeta catalán


Reeditado

domingo, 23 de abril de 2017

Festividad de la Divina Misericordia
Domingo 23 de abril de 2017



  Jesus confio en Ti  

¡¡¡Oh! Sangre y Agua que brotasteis del Corazón de Jesús, como manantial de Misericordia para nosotros,
Confiamos en Tí!!!


Confiamos en Tí!!!

Recordar: hoy se obtiene Indulgencia Plenaria 

1. La Fiesta de la Misericordia será un refugio para todas las almas
“Deseo que la Fiesta de la Misericordia sea un refugio para todas las almas y especialmente para los pobres pecadores. En ese día se abren las profundidades de mi misericordia. Yo derramo un océano entero de gracias sobre aquellas almas que se acercan a la fuente de Mi misericordia. El alma que irá a la Confesión y recibirá la Sagrada Comunión obtendrá el perdón completo de los pecados y el castigo. Ese día todas las compuertas divinas a través de las cuales la gracia fluye se abren. Que nadie tema acercarse a Mí, aunque sus pecados sean como el escarlata”. (Diario, 699)

Diario de Santa Faustina

49 Deseo que haya una Fiesta de la Misericordia. Quiero que esta imagen que pintarás con el pincel, sea bendecida con solemnidad el primer domingo después de la Pascua de Resurrección; ese domingo deber ser la Fiesta de la Misericordia.

699 Una vez, oí estas palabras:
Hija Mía, habla al mundo entero de la inconcebible (138) misericordia Mía. Deseo que la Fiesta de la Misericordia sea refugio y amparo para todas las almas y, especialmente, para los pobres pecadores. Ese día están abiertas las entrañas de Mi misericordia. Derramo todo un mar de gracias sobre las almas que se acercan al manantial de Mi misericordia. El alma que se confiese y reciba la Santa Comunión obtendrá el perdón total de las culpas y de las penas. En ese día están abiertas todas las compuertas divinas a través de las cuales fluyen las gracias. Que ningún alma tema acercarse a Mí, aunque sus pecados sean como escarlata.

Mi misericordia es tan grande que en toda la eternidad no la penetrará ningún intelecto humano ni angélico. Todo lo que existe ha salido de las entrañas de Mi misericordia. Cada alma respecto a mi, por toda la eternidad meditará Mi amor y Mi misericordia. La Fiesta de la Misericordia ha salido de Mis entrañas (139), deseo que se celebre solemnemente el primer domingo después de Pascua. La humanidad no conocerá paz hasta que no se dirija a la Fuente de Mi misericordia.

Deseo que los sacerdotes proclamen esta gran misericordia que tengo a las almas pecadoras. Que el pecador no tenga miedo de acercase a Mi. Me queman las llamas de la misericordia, deseo derramarlas sobre las almas humanas.

Jesús se quejó conmigo con estas palabras:

La desconfianza de las almas desgarra Mis entrañas. Aún más Me duele la desconfianza de las almas elegidas; a pesar de Mi amor inagotable no confían en Mí.

Ni siquiera Mi muerte ha sido suficiente para ellas. ¡Ay de las almas que abusen de ella! 300

Pide a Mi siervo fiel [132] que en aquel día hable al mundo entero de esta gran misericordia Mía:

¡¡Que quien se acerque ese día a la Fuente de Vida, recibirá el perdón total de las culpas y de las penas!!

+ La humanidad no conseguirá la paz hasta que no se dirija con confianza a Mi misericordia.

Oh, cuánto Me hiere la desconfianza del alma. Esta alma reconoce que soy santo y justo, y no cree que Yo soy la Misericordia, no confía en Mi bondad.

También los demonios admiran Mi justicia, pero no creen en Mi bondad.

Mi Corazón se alegra de este titulo de Misericordia.

*

jueves, 20 de abril de 2017

¡Blasfemia! Bergoglio bromeó sobre la Santísima Trinidad.


En la encíclica Mirari vos, 15 de agosto de 1832 “ De los errores modernos ” , declaró el Papa Gregorio XVI: “Estas  sociedades conspiradoras,  en las cuales las herejías y sectas han vomitado todo lo que  llevan dentro de licencia, sacrilegio y blasfemia.”

El columnista católico estadounidense Ross Douthat, escribió en el  New York Times,  que el “principal conspirador contra el catolicismo” es Bergoglio.
Ross Douthat dijo que las ambiciones de Bergoglio “han fomentado que conjurados y conspiradores trabajen con mayor ahínco.” También dijo que Bergoglio ha utilizado maniobras calibradas para ejercer su poder humano por encima del poder de la Iglesia.
Así como lo anunció  San Pablo sobre el Hombre de Pecado, este hombre sin Ley se levanta contra el mismo Dios.
Según el Papa Pío XII, la blasfemia es el “signo de un alma corrompida”
“Que nadie pronuncia blasfemias impías, que indica un alma corrompida …” (Pío XII, Encíclica Reginam Coeli , 11 de octubre de 1954).



Austen Ivereigh  el pasado 25 de Marzo, escribió un artículo  para Crux sobre la reunión del 17 de marzo del 2017 de Bergoglio con la argentina Emilce Cuda, acompañada de una delegación de “teólogos de una red de éticos y teólogos morales.” Cuyo fundador es el  progay herético Jesuita James Keenan SJ de la Universidad apóstata   de Boston College . Keenan testificó ante la Legislatura de Massachusetts, argumentando que los principios de la doctrina social católica no sólo toleraban el “matrimonio homosexual“, sino que lo exigían “. Keenan es defensor de la herética ‘Amoris laetitia’ y de la estafa del cambio climático. Es un hereje Modernista que tampoco utiliza la Sotana.

“Lo que defiende Francisco una y otra vez es la ‘unidad en la diversidad'”

 keenan
El herético Jesuita, Jim Keenan: “En este momento de confusión, el Papa está levantando una Iglesia como un faro en las tinieblas”

secta bergogliana

Keenan, que también es director del Instituto Jesuita en el Boston College, dijo que él y los otros miembros del grupo presentaron a Bergoglio una serie de volúmenes que su red ha estado publicando con Orbis Books en los Estados Unidos.
Los volúmenes, que reúnen ensayos de teólogos de todo el mundo, se han centrado hasta ahora en la teología feminista, la sostenibilidad y la migración.
conspiradores
En la pagina liberal anti doctrina católica, “periodista digital”, Jim Keenan dijo: Hablamos también sobre Amoris laetitia: acerca del hecho de que muchos de nosotros hemos escrito sobre la exhortación, y sobre cómo algunas Iglesias -las de Alemania, Austria, Italia, Francia, Argentina y Sudáfrica en particular- están muy adelantadas respecto a la de Estados Unidos a la hora de acogerla.
Emilce Cuda fue la primera mujer que se  doctoró en Teología en la Pontificia Universidad Católica de Argentina en 2010, (universidad también apóstata  que ha sido manejada al antojo por el heresiarca Bergoglio). Recientemente  Cuda publicó  el libro: para Leer a Francisco.

El artículo de Austen Ivereigh afirma que Emilce es la mujer que sabe leer a Bergoglio, discípula de Lucio Gera, uno de los fundadores del Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo en 1967. Gera y Juan Carlos Scannone están considerados como los dos que más han influido sobre el pensamiento (herético) de Bergoglio.

(Emilce) está cerca del Arzobispo Víctor Manuel Fernández, rector de la UCA, y se describe a sí misma como una “católica alineada y obediente” que sigue a Francisco de cerca.
Emilce dice que Bergoglio “está creando procesos en los que el Espíritu Santo forja una nueva síntesis a partir de disparidades y desacuerdos”.
Ella dice que Francisco les instó a hacer la ética teológica con una “hermenéutica de la unidad en la diferencia” una idea que la red ya ha adoptado antes de su elección. Es un tema que se repite en las pasiones intelectuales del Papa: crear procesos en los que el Espíritu Santo forja una nueva síntesis a partir de disparidades y desacuerdos.
Austen Ivereigh transcribió  en su artículo la burla blasfema:

Resultado de imagen para coprofagia bergoglioEn la reunión, el papa comparó en broma esto con el funcionamiento de la Santa Trinidad. “Dentro de la Santísima Trinidad están todos discutiendo a puertas cerradas”, dice Francisco a Cuda , “pero en el exterior dan la imagen de unidad”.

El Papa Pío IX señala que los enemigos de la Iglesia aman la blasfemia:
“Los implacables enemigos del nombre cristiano, lamentablemente impulsados por una furia indescriptible de  impiedad desenfrenada, llevaron al exceso  sus opiniones con tan temeraria audacia, hasta entonces desconocida,  y abrieron la boca sólo para vomitar blasfemias contra Dios.”(Pío IX Encíclica “ ¿Quién Pluribus ,” 9 de noviembre de 1846).
Santo Tomás de Aquino: “La blasfemia, por ser pecado directo contra Dios, supera al homicidio, pecado contra el prójimo”.
“Como la blasfemia viola el honor de Dios,  es un pecado  más grave que el homicidio.” ( Summa Theologica , II-IIae).
San Agustín: La blasfemia es una “abominación condenable ”

Bergoglio sin ningún temor sigue violando el Segundo Mandamiento de la Ley de Dios. Es el cuerno pequeño que habla con arrogancia y se rebela contra Dios. (Cf. Daniel 7:8)
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Apocalipsis 13:6 y la Bestia abrió su boca para blasfemar contra Dios: para blasfemar de su nombre y de su morada y de los que moran en el cielo.
«No tomaras en falso el nombre del Señor tu Dios»
“proferirá palabras contra el Altísimo y pondrá a prueba a los santos del Altísimo. Tratará de cambiar los tiempos y la ley, y los santos serán entregados en sus manos por un tiempo y tiempos y medio tiempo.” — Daniel 7:25



Entre seglares, las palabras maliciosas no pasan de ser palabras maliciosas; en boca del sacerdote son blasfemias. […] Consagraste tu boca al Evangelio; no es lícito abrirla maliciosamente. Acostumbrarse a ello es sacrilegio. Los labios del sacerdote han de guardar el saber y en su boca se busca la doctrina, no la picaresca y el chisme. Es insuficiente desterrar de los labios las palabras maliciosas, que suelen justificarse como chistes graciosos; también hay que cerrarlas el oído. Es vergonzoso que provoquen tus carcajadas. Pero más vergonzoso aún que las provoques en los otros. (San Bernardo. Tratado de la consideración al Papa Eugenio, cap. XXII)

 https://enraizadosencristo.wordpress.com/2017/03/27/blasfemia-bergoglio-bromea-sobre-la-santisima-trinidad/




martes, 18 de abril de 2017

 Posted on 18 abril, 2017


El evangelio apócrifo según  Bergoglio:

herejia

Con la Resurrección, Cristo no ha movido solamente la piedra del sepulcro, sino que quiere también hacer saltar todas las barreras que nos encierran en nuestros estériles pesimismos, en nuestros calculados mundos conceptuales que nos alejan de la vida, en nuestras obsesionadas búsquedas de seguridad y en desmedidas ambiciones capaces de jugar con la dignidad ajena. 15/04/2017

Gálatas 1:9   Os lo he dicho ya, y os lo repito: Cualquiera que os anuncie un evangelio diferente del que habéis recibido, sea anatema.

  angel at tomb

 Mas en la tarde del sábado, al amanecer el primer día de la semana, vino María Magdalena y la otra María a ver el sepulcro. Y había habido un gran terremoto: porque un ángel del Señor descendió del cielo, y llegando, revolvió la piedra, y se sentó sobre ella. Y su aspecto era como un relámpago, y su vestidura como la nieve. Y de temor de él se asombraron los guardas, y quedaron como muertos.

Evangelio  según San Mateo 28: 1-4

Mas en la tarde del sábado, al amanecer el primer día de la semana, vino María Magdalena y la otra María a ver el sepulcro. Y había habido un gran terremoto: porque un ángel del Señor descendió del cielo, y llegando, revolvió la piedra, y se sentó sobre ella. Y su aspecto era como un relámpago, y su vestidura como la nieve. Y de temor de él se asombraron los guardas, y quedaron como muertos.

San Hilario, in Matthaeum. (Catena Aurea)
El terremoto indica el poder de la resurrección. Porque una vez vencida la pena de muerte y desterradas sus tinieblas, se conmovió el infierno cuando resucitó el Señor de los poderes celestiales.
Remigio
La piedra rodada del sepulcro es figura de los Sacramentos de Cristo que ya venían prefigurándose en el contexto de la Ley. En efecto, la Ley había sido escrita en piedra y por ello está representada en ella.
San Hilario, in Matthaeum
Verdaderamente es grande la prueba que tenemos de la misericordia de Dios Padre, porque cuando resucita el Hijo, lo honra con el servicio de los ángeles y por lo tanto, antes de la resurrección uno es enviado para que la resurrección sea anunciada por un siervo de la voluntad del Padre.
Crisólogo, sermon 77 y 74
Si la tierra tembló así cuando el Señor resucitó para salvación de los santos, ¿cuánto temblará cuando vuelva para juzgar a los malvados? Dice el Profeta: “La tierra tembló cuando Dios se levantó a juzgar” ( Sal 75,9). ¿Cómo podrá soportar la presencia de Dios quien no pudo soportar la presencia de un ángel? Y sigue: “Porque un ángel del Señor bajó del cielo”. Al resucitar el Señor y destruir la muerte, vuelve a relacionarse el cielo con la tierra y así como en el principio trató la mujer con el ángel para perdición de la humanidad, ahora otra mujer trata con otro ángel para la felicidad.
Crisólogo, sermon 74
No dice volvió, sino revolvió la piedra. Porque la vuelta de la piedra era únicamente señal de muerte; pero el revolver la piedra daba a conocer la resurrección. Aquí se transforma el orden de las cosas. El sepulcro destruye la muerte y no descompone al muerto, la casa de la muerte se transforma en habitación de la vida, aparece la clausura de un modo nuevo, recibe un muerto y lo devuelve vivo. Sigue: “Y se sentó sobre ella”. No se sentó por cansancio sino como doctor de la fe y heraldo de la resurrección. Y se sentó sobre la piedra para que la consistencia del asiento fuese motivo de firmeza para los creyentes. El ángel colocaba sobre la piedra los cimientos de la fe sobre la que Jesucristo había de fundar su Iglesia. También puede decirse que la piedra del sepulcro es figura de la muerte con que todos estaban oprimidos y en cuanto a que el ángel se sentó sobre la piedra, se da a entender, que Jesucristo venció la muerte con su poder.

Beda, in homilia super Venid Maria Magdalene
Y apareció estando de pie el ángel que anunciaba la venida del Salvador al mundo, porque estando así, manifestaba que el Señor venía a vencer al príncipe de este mundo. Se dice que se sentó el que anunciaba la resurrección porque así daba a conocer que representaba a Aquél que una vez vencido el autor de la muerte, ya se había sentado en el trono de su reino eterno. Se sentó, pues, sobre la piedra rodada con la que se había cerrado la puerta del sepulcro dando a conocer que el Señor había destruido con su poder los antros del infierno.




De la 1 a las 2 de la mañana

Jesús, atado, es hecho caer en el Torrente Cedrón




Amado Bien mío, mi pobre mente te sigue entre la vela y el sueño. ¿Cómo podría abandonarme del todo al sueño viendo que todos te dejan solo y huyen de ti? Hasta los mismos apóstoles, el ferviente Pedro que acababa de decirte que quería dar su vida por ti, tu discípulo predilecto que con tanto amor lo hiciste reposar sobre tu Corazón; ¡ah, todos te han dejado abandonado a merced de tus crueles enemigos!

¡Jesús mío, te encuentras solo! Tus purísimos ojos buscan a tu alrededor para ver si al menos te está siguiendo alguno de aquellos a quienes hiciste tanto bien, para demostrarte su amor y para defenderte... Y cuando descubres que ni uno solo te ha sido fiel, sientes que se te rompe el Corazón y te pones a llorar amargamente, pues el dolor que te causa el abandono de tus más fieles amigos es mucho mayor del que tus mismos enemigos te procuran. No llores, oh Jesús mío, o más bien, haz que yo llore contigo. Pero parece que mi amable Jesús me dice:

« ¡Ah, hijo mío!, lloremos juntos la suerte de tantas almas consagradas a mí, que por pequeñas pruebas o por incidentes de la vida ya no se preocupan de mí y me dejan solo; por tantas otras almas tímidas y cobardes, que por falta de valor y de confianza me abandonan; por tantos sacerdotes que al no sentir su propio gusto en las cosas santas, en la administración de los sacramentos, no se ocupan de mí; por otros que predican, que celebran o que confiesan por sus propios intereses y su propia gloria, y que mientras parece que están cerca de mí, siempre me dejan solo. ¡Ah, hijo mío!, ¡qué duro es para mí este abandono! No solamente me lloran los ojos, sino que me sangra el Corazón. ¡Ah!, te suplico que repares mi amargo dolor, prometiéndome que nunca me vas a dejar solo ».

Sí, ¡oh Jesús mío!, te lo prometo con la ayuda de la gracia y en la firmeza de tu Divina Voluntad.
Pero mientras lloras por el abandono de los tuyos, ¡oh Jesús!, tus enemigos no te evitan ningún ultraje que puedan hacerte. Estando así, fuertemente atado, tanto que por ti mismo no puedes dar ni un paso, te pisotean y te arrastran por aquellos caminos llenos de piedras y espinas, al grado que cualquier movimiento que te obligan a hacer, hace que te tropieces con las piedras y que te hieras con las espinas.

¡Ah, Jesús mío!, me doy cuenta que por donde te van arrastrando vas dejando las huellas de tu preciosísima sangre y de tus cabellos dorados que te arrancan de la cabeza. Vida mía y Todo mío, déjame recogerlos, para con ellos poder atar todos los pasos de las criaturas que ni siquiera de noche dejan de herirte, es más se aprovechan de la noche para herirte aún más: unos con sus reuniones, otros con sus placeres, con teatros y diversiones, y otros sirviéndose de la noche hasta para llevar a cabo robos sacrílegos. Jesús mío, me uno a ti para reparar todas estas ofensas.

Pero ya estamos en el Torrente Cedrón y los perversos judíos te empujan en él y al empujarte hacen que te golpees en una piedra que ahí se encuentra, pero con tanta fuerza, que empiezas a derramar de tu boca tu preciosísima sangre, dejando marcada aquella piedra. Y después, jalándote, te arrastran por debajo de aquellas aguas llenas de podredumbre, nauseabundas y frías. En este estado representas a lo vivo el estado deplorable de las criaturas cuando caen en el pecado. ¡Oh, cómo quedan cubiertas por dentro y por fuera con un manto de inmundicia que da asco al cielo y a cualquiera que pudiera verlas, de modo que atraen sobre ellas los rayos de la divina justicia!

¡Oh Vida de mi vida!, ¿puede haber un amor más grande? Para quitarnos este manto de inmundicia tú permites que tus enemigos te hagan caer en este torrente, y para reparar por los sacrilegios y las frialdades de las almas que te reciben sacrílegamente obligándote a entrar en sus corazones, haciéndote sentir, más que en el torrente, toda la nausea de sus almas, permites por eso que esas aguas penetren hasta en tus entrañas, al grado que tus enemigos, temiendo que vayas a ahogarte y queriendo reservarte aún mayores tormentos, te sacan de ahí, pero les causas tanta repugnancia a ellos mismos que les da asco tocarte.

Mansísimo Jesús mío, ya estás fuera del torrente. Mi corazón no resiste al verte tan bañado por estas aguas tan repugnantes. Estás temblando de pies a cabeza por el frío y mirando a tu alrededor, haciendo con los ojos lo que no haces con la voz, buscas al menos a uno sólo que te seque, que te limpie y que te caliente, pero en vano, no hallas a nadie que se mueva a compasión por ti. Tus enemigos se burlan y se ríen de ti, los tuyos te han abandonado, y tu dulce Madre se encuentra lejos de ti porque así lo ha dispuesto el Padre.

Aquí me tienes a mí, ¡oh Jesús!; ven a mis brazos pues quiero llorar hasta poderte bañar para lavarte, limpiarte y reordenarte con mis propias manos todos tus cabellos desordenados. Amor mío, quiero encerrarte en mi corazón, para calentarte con el calor de mis afectos; quiero perfumarte con mis insistentes anhelos; quiero reparar todas estas ofensas y ofrecer toda mi vida junto a la tuya para salvar a todas las almas; quiero ofrecerte mi corazón para que encuentres en él donde descansar, para poder darte algún consuelo por las penas que has sufrido hasta este momento; y después proseguiremos nuevamente el camino de tu pasión.

Reflexiones y prácticas.
En esta hora Jesús se puso a merced de sus enemigos, los cuales llegaron a tener la osadía de arrojarlo al Torrente Cedrón, pero Jesús los miraba a todos con amor, soportando todo por amor a ellos. Y nosotros, ¿nos ponemos a merced de la Voluntad de Dios?

Cuando nos sentimos débiles o tenemos la desgracia de caer en el pecado, ¿nos levantamos rápidamente para arrojarnos en los brazos de Jesús? Jesús, atormentado, fue arrojado en el Torrente Cedrón sintiendo que se ahogaba, con mucho asco y ganas de vomitar; y nosotros, ¿aborrecemos hasta la más mínima mancha y sombra de pecado? ¿Estamos dispuestos a darle un lugar a Jesús en nuestros corazones para hacer que ya no sienta las ganas de vomitar a causa de los pecados de tantas almas y para compensarlo por todas las veces que fuimos nosotros mismos la causa?
« Atormentado Jesús mío, no tengas ninguna clase de miramientos conmigo y haz que yo pueda ser objeto de tus divinas y amorosas miradas ».







La sangre de los mártires clama al Cielo!!!

10/04/2017 . by Padre Elías


Written by . Padre Elías

Hermanos:

Iniciamos la Semana Santa con el Domingo de Ramos y con la alegría de agitar palmas  al paso del Señor que entra triunfante en la Ciudad Santa Jerusalén.

Para el pueblo judío la ciudad de Jerusalén es parte de su identidad porque fue el lugar que el rey David conquistó y luego la constituyó capital del reino de Israel. En ella Salomón construyó el templo para contener el Arca de la Alianza. Durante muchos siglos este lugar santo fue parte fundamental de la identidad del pueblo judío. Hoy no existe pero los judíos tienen la esperanza de un día volverlo a edificar sobre el mismo sitio.

El templo que conoció Jesús fue el segundo, construido después de la dura experiencia del destierro en Babilonia. Era majestuoso!!! y Herodes el Grande, (que para mi, de grande no tiene nada, al contrario era un hombre obsesivo que desconfiaba de todo el mundo, porque temía que le arrebataran el reino) lo había embellecido para contentar a los judíos.

Jesús está en la parte alta del Monte de los Olivos, desde donde hay una vista hermosa de la ciudad. Entre el Monte de los Olivos y la Ciudad Santa pasa el Torrente Cedrón.  ¿Qué sentimientos experimentará el Señor contemplando la ciudad en la que fue presentado por sus padres: La Virgen María y San José cuando era recién nacido? Vienen a su mente las imágenes de cuando tenía 12 años y estaba en medio a los maestros de la Ley. La cara de angustia y a la vez de alegría de San José y la Virgen cuando lo encontraron después de tres días que se les había perdido.  Tantos textos del Antiguo Testamento aprendidos de memoria en los que se hablaba de Jerusalén, al escucharlos tantas veces en la Sinagoga y seguramente en la casa de Nazaret.  Tantas historias contadas por María y José, por los vecinos, de las fiestas celebradas en fechas concretas del año.  Sabemos por la misma Palabra de Dios, que Jesús llora contemplando la ciudad que apedrea a sus profetas y por sus habitantes que ciegos no comprendieron el día de la visita del Príncipe de la Paz.  Jesús podía normalmente entrar en la ciudad caminando con sus discípulos pero quiso hacerlo en un asno. Así se cumplía la profecía de Zacarías 9,9. En una de las laderas del Monte de los Olivos está la pequeña Aldea de Betfagé que se hizo célebre por el asno que tuvo el privilegio de cargar al Salvador. Betfagé בית פגי significa: casa de los higos. En ese camino Jesús maldijo la Higuera que no tenía frutos.


Si alguien os pregunta decid: “El Señor la necesita”. Es la primera vez en el Evangelio de Mateo que Jesús se llama así mismo Señor: Kyrios. En la última semana antes de morir se presenta más abiertamente y en el proceso contra Él en la pasión, lo aceptará claramente.

No entra sentado en un caballo sino en un asno pero es Rey. Su Reino no es de este mundo.

Los discípulos no utilizan una silla de montar, sino que colocan sus mantos.  Lo más preciado que tenían porque el manto servía para cubrirse del frío en las noches y porque al colocarlos extendidos por el camino es signo de las personas que colocan su vidas a disposición del Señor.

Para que cada uno pensemos: ¿Cuál es el manto que debo colocar a los pies de Jesús? Como lo puedo alabar y glorificar?

Al entrar Jesús en Jerusalén, toda la ciudad se conmovió. El verbo usado ἐσείσθη eseisthé (terremoto). Podemos decir que toda la ciudad fue sacudida. Es el mismo verbo que se usó en Mateo 27,51 como consecuencia de la muerte de Jesús: “En esto, el velo del Santuario se rasgó en dos, de arriba abajo; tembló ἐσείσθη la tierra y las rocas se hendieron. En el momento de la resurrección en Mateo aparece un ángel que tenía el aspecto como el relámpago, y su vestido blanco como la nieve.  “Los guardias, atemorizados al verlo, se pusieron a temblar ἐσείσθησαν y se quedaron como muertos”. (Mt 28,4)

Cuando Jesús entra en la ciudad de Jerusalén como Rey, la ciudad se turbó como en el momento del anuncio de su nacimiento: “El rey Herodes, al oírlo, se sobresaltó, y con él toda Jerusalén” (Mt 2,3).

¿Quién es este? Es la pregunta que nos tenemos que responder todos. Que esta Semana Santa nos ayude a comprenderlo en su Misterio.  La multitud hoy  lo reconoce como profeta y  en la pasión lo dejan solo.

Este Domingo de Ramos es de amargura por el atentado en Egipto en el que murieron 43 cristianos mientras celebraban el comienzo de la Semana Santa. Los hijos del Diablo no soportan las alabanzas a Dios y por eso los mataron. Hoy más que nunca cobran sentido las palabras de Jesús: “Os digo que si estos se callan gritarán las piedras” (Lc 19,40)


La sangre de estos hermanos en la fe, es semilla de nuevos Cristianos. Nadie puede contra la Iglesia de Cristo.  
“¡Hosanna al Hijo de David!¡Bendito el que viene en nombre del Señor”



Las rodillas del diablo
Dos caras de la misma medalla

18/04/17 12:10 AM . por Germán Mazuelo-Leytón

 

Un amigo escribe el Jueves Santo reciente: «Terrible lo que he visto esta noche ha sido muy triste. He llegado a la parroquia -por cierto espléndida- de un conocido pueblo de Navarra, a estar un rato con el Santísimo, y allí no había nadie salvo yo. Cuando me he puesto de rodillas, no he podido quedarme ni diez minutos. A las once de la noche han empezado a recogerlo todo como si les fuese la vida en que no quedase ni rastro. No podía dar crédito, nunca había visto más cabritos topando juntos al mismo tiempo. La guinda la ha puesto un tipo que ha cogido el copón cómo si fuese una barra de salchichón y, entre risotadas, ha soltado que pesaba mucho porque iba lleno de hostias. No me he podido contener y le he comentado que dejase el Santísimo en su sitio y que lo cogiese el párroco, que por cierto estaba presente en la escena, me ha respondido que él también era sacerdote. De locos.

Ha sido lo más indecente que he visto en mi vida. Un pueblo lleno de peregrinos a Santiago y no había ni uno sólo delante del Santísimo Sacramento».

En otras latitudes, como en mi diócesis, las iglesias se llenaron de fieles el Jueves Santo, tanto durante la Misa in Coena Domini como en las visitas a los templos, al Santísimo Sacramento expuesto; sin embargo, es muy triste advertir que durante las masivas visitas la mayoría de los que las hacen no tienen conciencia de la Presencia real y verdadera de Nuestro Señor Jesucristo en la Hostia Consagrada, la mayoría no se arrodilla, se queda parada, y entra y sale de las iglesias sin ningún acto de adoración o reverencia.
1.Recuerdo muy bien, un domingo en Chile, cuando con un colaborador visitábamos una parroquia rural en misión de apostolado. Ya en el pueblo, asistimos a la Misa. El párroco -un buen y santo sacerdote- tenía una visible invalidez que no le permitía desplazarse ciertamente. Llegado el momento de la comunión, una religiosa administró la Santa Comunión: sostenía en una mano el copón, mientras que a su vez partía las sagradas formas para administrarlas, sin ningún monaguillo que sostuviera una patena. En acercarnos a recibir el Cuerpo del Señor, y cada que partía las formas, se veían caer al piso fragmentos, hecho del cual la religiosa parecía no percatarse. Terminada la Santa Misa, los dos foráneos, sin habernos puesto de acuerdo, rápidamente fuimos a arrodillarnos ante los muchos fragmentos eucarísticos visiblemente esparcidos para consumirlos.
Algunos años después supe que por hechos similares frecuentemente repetidos, han surgido grupos de laicos cuya única responsabilidad es la de recoger fragmentos de las Hostias Consagradas que se han caído después de dar la comunión en la mano.

He sabido de una señora, «ministra de la comunión» que llevó el Viático a un enfermo en una bolsita plástica.

Hay un cáncer anti Eucaristía que se ha esparcido bajo la consigna de construir comunidad. La pérdida de la fe se manifiesta de una manera especial en la irreverencia ante Jesús Eucarístico. Por la manera de recibir la Santa Comunión y de asistir a la Santísima Eucaristía se ve claro que muchos no creen que allí está presente Nuestro Señor en su Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad, y consiguientemente se recibe la Comunión en estado de pecado grave en el alma, sin haber recibido antes la absolución sacerdotal en la Confesión sacramental.

En ese falso espíritu de madurez cristiana, individualista y liberal, la comunión en la mano propicia una falsificación y desacralización de la Eucaristía.
2.En su obra Mysterium Fideiel gran autor jesuita P. Maurice de la Taille, para comprender la conexión existente entre la Ultima Cena y el sacrificio de Cristo en la Cruz propone como ejemplo una casa de 2 pisos, pues ambos son un solo sacrificio.
La Eucaristía es la piedra angular de la fe y doctrina católica, si se quitase la Misa, colapsa con ella toda la fe católica, resulta difícil imaginar lo que de ella quedaría. El máximo teólogo católico Santo Tomás de Aquino, se refiere a la Eucaristía declarando que todos los otros sacramentos dependen de ella, el mismo bautismo resulta eficaz porque nos capacita para recibirla, y si un bautizado se niega conscientemente a recibirla, esa actitud lo separa de la corriente de la gracia santificante.

Luego, todas las perturbaciones, debilidades y deficiencias en la Iglesia se originan en una relación inadecuada con la Eucaristía.

A San Agustín le dijo el Señor: Tú no me trasformarás en ti como el alimento corporal, sino que Yo te transformaré en Mí.[1]

Esto lo hace posible la Misa, porque, al renovarse el Calvario en nuestros altares, nosotros no somos espectadores, sino participantes en la Redención; y en nuestros altares es donde nosotros terminamos nuestro trabajo. Él nos dijo: cuando yo fuere levantado en la Cruz, todo lo atraeré a Mí. Terminó su Obra cuando fue levantado en la Cruz; terminamos la nuestra cuando le permitimos atraernos a Él en la Misa.[2]
3.En la Santísima Eucaristía mientras el sacerdote eleva la Hostia y el cáliz, hay un momento de silencio. El sacerdote se arrodilla después de cada elevación para dar testimonio de su fe en que el Señor resucitado está presente en el altar.
San Agustín decía: Nadie coma de este Cuerpo, si primero no lo adora. Fe y reverencia son consecuentemente los criterios básicos ante la Presencia real y verdadera, no obstante, muchos toman la postura de estar de pie o sentados. Después de la comunión muchos no se quedan en íntima adoración con Jesús, y terminada la Misa, casi todos los comulgantes buscan alcanzar cuanto antes la puerta en una evidente pérdida del sentido de lo sagrado.

Apolonio, un padre del desierto que vivió hace diecisiete centurias enseñó que el diablo no tiene rodillas; él no puede arrodillarse; no puede adorar; no puede orar; sólo puede mirar en desacato debajo de su nariz.

No estar dispuesto a doblar la rodilla ante el nombre de Jesús es la esencia del mal:

«Por Mí mismo lo juro; de mi boca sale justicia, y (mi) palabra no será revocada, pues ante Mí se doblará toda rodilla, y toda lengua prestará juramento».[3]

«Pues escrito está: “Vivo Yo, dice el Señor, que ante Mí se doblará toda rodilla, y toda lengua ensalzará a Dios”[4]

Joseph Ratzinger recuerda ese antiguo modo de representar al diablo sin rodillas. [5] Por su orgullo el demonio no tiene la capacidad de arrodillarse ante Dios, así también pasa con muchos de nuestros contemporáneos: han perdido la capacidad de adoración. Jesús instituyó la Sagrada Eucaristía para que la humanidad recordara su sacrificio. El pecado del hombre es el olvido. El diablo no tiene capacidad de arrodillarse ante Dios, pero nosotros sí y a menudo no queremos arrodillarnos para adorar al Rey de reyes y Señor de señores.

Nuestro Señor Jesucristo mismo se arrodilló para orar a su querido Abbá Padre. La noche de su Pasión en el huerto de Getsemaní, «habiéndose arrodillado, oró así: “Padre, si quieres, aparta de Mí este cáliz, pero no se haga mi voluntad, sino la tuya”.»[6]

El pasaje de la Sagrada Escritura que da el fundamento teológico más fuerte para arrodillarse es el famoso himno que se encuentra en la carta de San Pablo a los Filipenses: «Por eso Dios le sobreensalzó y le dio el nombre que es sobre todo nombre, para que toda rodilla en el cielo, en la tierra y debajo de la tierra se doble en el nombre de Jesús, y toda lengua confiese que Jesucristo es Señor, para gloria de Dios Padre».[7]

Arrodillarse es más que un gesto piadoso, es un gesto fundamental de la fe, una expresión sólida que está en el centro de la vida cristiana y a quien está en el centro de toda la creación. Hincar las rodillas ante el nombre de Jesús es un acto decisivo de aquellos con alma de atletas y humilde corazón. No hay nada pasivo sobre las rodillas en humildad y adoración. Cuando las rodillas actúan en respuesta a un corazón que ama a Cristo, se desata una fuerza tan fuerte que puede cambiar la faz de la tierra. Gracia es el nombre que damos a esa fuerza.

Pensemos en algunos ejemplos de la infinidad de testigos que nos han precedido: San Ignacio de Antioquia, anheló ser el trigo de Dios molido en la boca de los leones, a fin de unirse a Jesús Eucarístico; San Policarpo, quien dijo a aquellos que estaban prendiéndole fuego a su cuerpo: ustedes están iniciando un fuego temporal para mí, pero tengan cuidado, porque están prendiendo un fuego eterno para ustedes mismos. Pensemos en San Félix y Adauctus. Félix era sacerdote de la Iglesia primitiva, horriblemente torturado con los métodos más terribles, y aún así, soportó todo su martirio como un cordero. Esa humilde mansedumbre de Félix movió el corazón de uno de la multitud que no era cristiano, él gritó: Estoy dispuesto a aceptar a Jesús, el Cristo, el Dios de ese hombre, debido a la paz con que este hombre se dirige a su muerte. Fue sacado de la multitud y martirizado junto con Félix. Debido a que se desconoce el nombre su nombre, el martirologio se refiere a él simplemente como Adauctus. No son leyendas, son testimonios vivientes de la verdad.[8]

«Dios podría hacer que todos los seres humanos cayéramos de rodillas llenos de pavor, en este mismo instante… Hay cientos de otras formas en que Dios puede hacer caer de rodillas a la humanidad, pero el Señor se rehúsa a ganarse a su pueblo de otra forma que no sea por el amor».[9]

Todos debemos mantenernos vigilantes, recordando en humildad de corazón, que la recepción eucarística y la adoración son nuestro deber más alto y nuestra más grande necesidad, sin olvidar que nuestra forma exterior ante el Misterio de la Fe, junto a la devota y reverente disposición interior, conducirá también a mejorar la de los demás.

Germán Mazuelo-Leytón 

[1] SAN AGUSTÍN, Confesiones VII, 10.

[2] SHEEN, Mons. FULTON J., El Calvario y la Misa.

[3] ISAÍAS 45, 23.

[4] ROMANOS 14, 11.

[5] RATZINGER, JOSEPH, El espíritu de la liturgia.

[6] SAN LUCAS 22, 42.

[7] FILIPENSES 2, 9-11.

[8] Cf.: MIRAVALLE, S.T.D., MARK I. El dogma y el triunfo.

[9] VALENTA OFM Cap., P. STEPHEN, La Jornada de la cabeza al corazón y más allá.




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